30 diciembre, 2017

Ciutat morta.

En enero del 2015 vi –por primera vez- el documental Ciutat morta (película documental sobre el caso 4F dirigida por Xavier Artigas y Xapo Ortega en 2013). Quedé impresionado, conmocionado. A un compañero también le pasó lo mismo. A él, la película le resultó “casi insoportable de intensa, lo pasé realmente mal viéndola…”. Ahora, casi tres años después, todas aquellas malas emociones han regresado. Y lo han hecho a raíz de la trágica –e injusta- muerte de Víctor Laínez, el pasado 12 de diciembre de este año. 
Para comprender mejor Ciutat morta (1), puede que sea importante ver antes la película documental El Forat (el agujero). Si la memoria no me falla, en Aldea Moret, proyectamos El Forat (2) en el año 2007. Al respecto de El Forat, existe una tribuna muy interesante. Una tribuna excelente que le encantaría incluso a María Dolores de Cospedal –por eso, de que la tribuna procede de uno de los “principales” medios de comunicación del país-. La tribuna, entre otras cosas, explica las dinámicas de “esponjamiento” o “higienización” (3):
“Ambos momentos representan los episodios más recientes de una vieja dinámica de lo que los urbanistas llaman "esponjamiento" o "higienización" de Ciutat Vella, consistente en desenmarañarla y limpiarla; es decir, resolver los problemas de control que implicaba su tendencia a la opacidad y deshacerse de los elementos tanto inmuebles como humanos que pudieran suponer un obstáculo para la reapropiación del barrio por parte de clases medias y altas ansiosas de un baño de venerabilidad histórica, debidamente sazonada con elementos de ese nuevo sabor local que da el multiculturalismo e incluso de un moderado toque canalla. Para ello, se inyecta saber, cultura y sano ambiente juvenil allí donde antes había solamente vida y prosigue la campaña de deportación y borrado de pobres en marcha desde hace años en el sector”. 
Por cierto, en Extremadura, también tenemos nuestra propia Ciutat Vella: la Plaza Alta de Badajoz también fue sometida a un profundo proceso de “higienización”, es decir, a la deportación y borrado de pobres del lugar.
No todos los medios de comunicación silenciaron el caso 4F. Julia Otero, en su programa, dedicó espacio a Ciutat morta. Por esta razón, a raíz de la trágica –e injusta- muerte de Víctor Laínez, la periodista ha recibido un aluvión de críticas. Yo he escuchado el programa de Julia Otero (4) y no puedo más que destacar su valentía a la hora de dar voz a Ciutat morta. 
En el año 2015 me creí lo que contaba Ciutat morta. Hoy, sigo pensando lo mismo. Es decir, para desacreditar al documental y para que yo descarte las tesis que el documental propone, algunos medios de comunicación van a tener que esforzarse bastante. Desde luego, no voy a aceptar algunos intentos fallidos como el que protagonizó Carlos Herrera en Herrera en COPE (5) el pasado 20 de diciembre de 2017. 
Ayer se lo contaba al compañero que también lo pasó mal viendo Ciutat morta. Puede que ahora sea el mejor momento para que aparezca el responsable de lanzar aquella noche los objetos desde la azotea. Sí, aquella noche del 4 de febrero de 2006 cuando un policía quedó muerto en vida tras recibir en su cabeza un impacto de una maceta. No puedo volver a ver Ciutat morta (emocionalmente es insoportable) pero recuerdo lo siguiente: cuentan que existía la posibilidad de que el verdadero responsable diese la cara, así, se podría haber evitado que el resto de personas entrasen en la cárcel. Pero nunca apareció públicamente el verdadero responsable y, por esta razón, otras personas fueron acusadas –y encarceladas- por haber dejado en coma al policía. 
¡Cuántas vidas rotas, cuánta incomunicación, cuánto dolor, cuánto sufrimiento, cuántas muertes en vano –incluida también y, por si alguien lo duda, la de Víctor Laínez-!
Al igual que la entrada que ya registré en enero de 2015: Patri Heras, nunca te olvidaré.

Documentación y referencias:
(1) Ciutat morta
(2) El Forat

(3) “Esponjamiento” o “Higienización”.

(4) Julia Otero.

(5) Herrera en COPE

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