11 octubre, 2016

Haciendo Comunidad.






1. El comienzo: 



2. La invitación:


3. El recordatorio:


4. Creando comunidad:


5. El documento de trabajo generado:

Dirigido al Claustro de Profesores.

Desde la AMPA, nos dirigimos a todo el Equipo Educativo para hacerles llegar nuestras inquietudes acerca de un tema muy debatido en la actualidad y que es el beneficio perjuicio de los deberes y exámenes en los alumnos de Educación Primaria.

Como ya saben, el debate sobre si los niños en Primaria deben hacer deberes y exámenes no es nuevo y ha llevado a gran cantidad de estudios dentro y fuera de nuestras fronteras. Si nos fijamos en otros países donde los éxitos académicos son mejores o los mejores, vemos cómo los niños no hacen deberes en casa, pues consideran que ya tienen suficiente con las 6 horas por la mañana. En su tiempo libre, merecido como cualquier trabajador, el niño puede afianzar los conocimientos con otro tipo de actividades más libres y creativas que lleven al niño al fundamento del aprendizaje: aprender a aprender y disfrutar con el aprendizaje.

La mayoría de estos estudios recientes concluyen que ninguno de los objetivos que se pretenden con ellos (deberes y exámenes), se cumplen y que, por el contrario, producen en el niño y las familias indeseados estados de ansiedad y estrés.

Las grandes asociaciones de padres y madres de alumnos en nuestros país respaldan esta idea de cambio en las tareas que los niños se llevan a casa. Como ejemplo baste la CEAPA (Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos), que propusieron una experiencia similar a la francesa (en 2012, la Federación de Consejos de Padres de alumnos de Francia -FCPE-, convoca la “huelga de deberes” que bajo el lema “esta noche, sin ningún deber”, hicieron una huelga de 15 días sin tareas escolares), incidiendo en que los deberes representan el fracaso del sistema educativo. Lejos de rechazarlos en su totalidad, la visión que defendían era la de dedicar las tareas educativas fuera de la escuela, a aquellas labores que supongan una formación complementaria en bibliotecas, museos...y siempre sin la ayuda de un adulto.

El debate no es nuevo y son muchas las voces que abogan por defender el derecho a ser niño, al juego y al descanso. Expertos españoles como Mª Pilar Gómez o extranjeros como Richard Gerver, Francesco Tonucci...explican con detalle porqué los deberes y los exámenes en Primaria no provocan ningún beneficio en el niño y su aprendizaje, sino más bien lo contrario. Siguiendo esta corriente y nuestro sentido común, los miembros de la AMPA estamos en contra de los deberes por varios motivos:

1. Los deberes traen detrás la idea de que los niños son vagos por naturaleza y que es necesario sufrir para aprender. Sobra decir que nada más lejos de la realidad y que ya es muy probado que sólo queriendo y disfrutando se aprende.

2. Mandar deberes y hacer exámenes es una costumbre muy arraigada, pero en realidad no es el sistema educativo el que marca los deberes, pues la Ley educativa española no nombra los deberes ni los exámenes en ningún lugar.

3. Los niños tienen unas necesidades de juego y exploración vitales para su crecimiento personal y su aprendizaje. El coste futuro a todas estas tareas y deberes llevan al niño a depresión infantil, obesidad epidémica y elevado fracaso escolar.

4. Muchos niños necesitan ayuda para terminar sus deberes con éxito y la dificultad en las materias es motivo de desigualdad. Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de 2015, expone que los deberes escolares en formación académica, contribuyen a ampliar las diferencias entre alumnos según su nivel socioeconómico.

5. Que los niños vayan adquiriendo la rutina con horas diarias de ejercicios y lecturas obligatorias, reproduciendo nuestro estilo de vida adulto, lleva al abandono de los estudios y el hastío de muchos de los niños.

6. Finlandia obtiene cada año los mejores resultados en los informes PISA que tanto parece preocupar a nuestra clase política dirigente, y no contemplan tener a sus niños haciendo tareas tediosas por la tarde. No mandan deberes a los niños.

7. Conciliación familiar. Conciliar trabajo con familia es difícil y si encima tienen que dedicar el tiempo que comparten padres con hijos e hijos con hermanos a sentarse ante unas tareas aburridas y desmotivadoras, pues el resultado ya es conocido: tensiones familiares. Los deberes son fuente de conflicto en las relaciones familiares.

8. Los deberes y los exámenes generan problemas de ansiedad, estrés y déficit de atención.

9. Insistimos en pedirles la no práctica de exámenes. La evaluación de un alumno se puede hacer perfectamente sin la necesidad de un examen. Los maestros comparten suficientes horas y hacen diariamente ejercicios y pruebas diversas que le permiten poder hacer una evaluación.

10. Exámenes no. Hay muchos niños que sufren ansiedad y estrés por el mero hecho de tener que hacer un examen y no podrá exponer sus verdaderos conocimientos al estar en ese estado de bloqueo. Aprender y querer aprender no es hacer exámenes.

Y quizás no se trate de erradicar los deberes (los exámenes sí), sino de darle al niño autonomía y herramientas para que forje su propio aprendizaje y aprenda a aprender. En vez de cargar al niño con deberes, cargarlos con experiencias y creatividad.

Documentación y bibliografía:

- Niños agobiados por exceso de deberes:


- Richard Gerver: “Los deberes no benefician a los niños”:


- ¿Deberes sí? ¿Deberes no?:


- ¿Conviene (o no) que los niños hagan deberes en casa?


- Francesco Tonucci: “Los deberes son una equivocación pedagógica y un abuso”:


6. La respuesta del claustro de profesores -una vez celebrado el consejo escolar-:
- los docentes en su condición de funcionarios seguirán lo que marca la ley  y lo que consideren que es mejor para la formación de los alumnos.

Nota: la ley, no marca nada, deja un vacío y por ello se da lugar al debate.

7. El futuro: continuar mejorando lo presente desde abajo -y haciendo comunidad-.