09 julio, 2016

Compromiso con la Educación.


"A la escuela no se puede venir a aprobar sino a aprender, a convivir, a socializarse, a encontrar al otro. Cuando un maestro sólo se plantea como objetivo saber lo que saben sus alumnos ha dejado de ser maestro, ha dejado de educar. Su papel podría ser perfectamente sustituido por una máquina". 
 
Cita extraída del libro de FRANCISCO LARA (2004) “La escuela como compromiso”. Madrid. Editorial Popular.

Cuando se interioriza lo transcendental de entender el Instituto como un lugar que va más allá de la mera instrucción, hay personas que suelen obtener magníficos refuerzos. Ahí van tres ejemplos:

1

"Muchas gracias por estos tres años, por lo bien que nos lo hemos pasado y por todo lo que hemos aprendido, con esto me refiero, no a lo que hemos dado en clase, sino todas esas cosas que nos has enseñado que nunca se enseñan en el colegio, que nunca te las enseñan los profesores. Pero tú eres una de esas profesoras que no se limita a "dar clase", sino que hace las cosas de forma diferente, por eso eres única y de corazón, te lo agradezco".

2

"Desde el primer día que tuvimos clase contigo no he cambiado mi opinión de ti, creo que eres alguien genial y única. Como profesora has conseguido que las clases sean entretenidas desde el primer momento y no todos los profes saben hacerlo. Pero no solo eso, creo que eres una verdadera profesora, ¿qué significa esto? Para mí los verdaderos profesores son los que no dan su trabajo por terminado después de dar la lección que toca y ya. Son los que nos enseñan más cosas de las que se dan en los libros, los que se preocupan por nosotros y nos ayudan cuando lo necesitamos".

3

"Gracias a ti he aprendido que un instituto no es un lugar donde vas a estudiar y a fundirte los sesos en las clases, también puede ser muy divertido si das con el profesor que haga del tiempo algo especial".



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