07 abril, 2016

Destapando frascos.



La alta burguesía emparentada con poderosos capitalistas industriales, recibió a través de esta película sus justos bofetones, retrato fidedigno de nuevos ricos maleducados, sin principios pero con voracidad de horda para enredarse y asociarse con los sucios contubernios del mal que sólo responde a la avara acumulación de riqueza y borrachera del poder por el poder. Displicentes que crean leyes represivas para que las cumplan otros. Adocenadores de doble moral cuyas normas diseñadas por ellos mismos e impuestas con embudo no se aplican para sí abusando de bula y exención.

La película está llena de matices que dejan claro quién es quién y cómo piensa, siente y actúa y qué posición ocupa y a qué parcela social está representando. Hay que destapar los frascos para oler los contenidos, no vale con mirar las etiquetas si queremos tener criterio propio, como ya he dicho otras veces en este mismo blog, porque aunque los contenidos del frasco se llamen lo mismo y parezcan a simple vista del mismo color no siempre son lo mismo, ni huelen a lo mismo, ni saben a lo mismo.

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