22 agosto, 2015

Portugal.



Fue hace mucho tiempo...
...cuando España y Portugal estaban en guerra.
Una noche...
...tres jinetes muy cansados llamaron a la puerta de una de las casitas de Marinha da Costa.
Eran españoles.
Y viajaban con un niño pequeño.
Pidieron dormir en un granero por una noche.
Los campesinos, impresionados por aquellos hombres armados...
...no se atrevieron a negarles la hospitalidad.
Al amanecer, el campesino que les albergaba, inquietos al no verles, se acercó al granero.
Los jinetes ya no estaban.
Solo quedaba el niño, dormido en la paja.
Los campesinos le despertaron.
¿Quién era? ¿Regresarían los jinetes? ¿Por qué le habían dejado aquí? 
El niño no entendía sus preguntas.
Contestaba siempre en español. "Muchacho... muchacho", decía, como para excusarse por ser solo un niño.
Los jinetes no volvieron nunca.
Nadie supo por qué habían venido.
El niño se quedó en el pueblo y se convirtió en un campesino más.
Mucho, mucho tiempo después...
...los descendientes del muchacho seguían viviendo aún en Marinha...
...y se habían convertido en la familia Mucha.