21 enero, 2015

Reguera & Marchioni.

Parece que tanto Marco Marchioni como Enrique Martínez Reguera ponen el acento en romper o superar la realidad parcializada y rescatar lo colectivo, lo que nos es común, la comunidad. Así, estas dos personas, con sus vivencias, ponen en evidencia el mucho tecnicismo (equipos multidisciplinares que parcializan la realidad y pierden el contacto con las personas vulneradas), incidiendo en la honestidad y la entrega y la capacidad para situarse en nuestro entorno más inmediato sin la mayor pretensión que la de aceptar a nuestro semejante y escuchar lo que necesita. Creo que es un error el limitar el desarrollo comunitario -bien entendido- a los profesionales de la educación. Tanto Marchioni como Reguera coinciden: “o hacemos de la infancia un bien comunitario o seguiremos haciendo actividad asistencial para los pobres”. Es evidente el hecho de que la resolución del problema de la infancia vulnerada pasa por la implicación de la comunidad -y no sólo, vuelvo a insistir, por la implicación de los profesionales con titulación, es decir, no sólo a través del tecnicismo-. Marchioni, crítico con la respuesta asistencialista a la infancia vulnerada, afirma: “los centros de menores que no estén conectados con la comunidad, no solucionan nada”. Lógicamente está poniendo en evidencia lo que Reguera viene denunciando hace muchas décadas: el fuerte desarraigo que sufren tanto niños como adolescentes vulnerados al ser arrancados de sus barrios es inerme. Y el grito -de alerta y de peligro- tanto de Reguera y de Marchioni es que esos “cachorros de nadie”, después de sufrir un fuerte desarraigo, regresarán a sus barrios donde las condiciones materiales permanecerán intactas, es decir, injustas, imposibilitanto así que todas las personas vivan de manera satisfecha.
El grito de Marco Marchioni en el Congreso Internacional “La infancia en contextos de riesgo” -Huelva, noviembre de 2014-, es fundamental por dos razones: una, comprender; dos, tomar partido. Además, considero que la vejez es un valor. Y la vejez asociada al sentido común y entregada al prójimo, es necesaria -y obligatoria- difundirla.
He aquí algunas certezas de Marchioni, extraídas del congreso de Huelva:
“No solo repartir ayudas financieras...movilizar a la comunidad para que se implique”.
“Ahí va un grito de rabia contra la incapacidad de las personas de saber dar respuesta a situaciones que están creando una realidad invivible, en la que los más débiles van a pagar a el pato”.
“El fin original de las políticas sociales se han perdido en la niebla del asistencialismo, del separatismo...”.
“O hacemos de la infancia un bien comunitario o seguiremos haciendo actividad asistencial para los pobres”.
“Reconstruir el tejido social para que vuelva a asumir la cuestiones de interés general de una manera colectiva y no parcializar la realidad, ya que, de esta manera solo nos lleva a la búsqueda parcial de las soluciones”.

“En lugar de crear autonomía hemos creado dependencia de las prestaciones del Estado Social y cuando llegan los recortes, nos quedamos con el culo al aire”.
“Hemos hecho del Estado Social un Estado de las prestaciones”.
“Las bases de la convivencia son la relación de ahí la importancia de construir relaciones con la gente y no prestaciones, con la gente”.
“Hemos hecho del territorio una colonia invadida por la intervención”.
“No hemos construido nunca relaciones transversales. Hemos fragmentado todo haciendo del territorio no un municipio como base de la relación de personas activas y participativas, no un municipio liderado por la ciudadanía como sujetos activos de sus propios cambios”.
“El modelo dominante que hemos creado es el de los servicios que reciben las demandas, por lo tanto, desconocen la realidad en la que viven esas personas porque no van a buscarlas a sus barrios.... Ya no van a buscar la causa, solo las consecuencias individuales....”.
“Para educar a un niño hace falta la aldea. La infancia es un bien para todo el mundo y solo si implicamos a todo el mudo podremos contribuir a su dignificación”.
“La vertiente asistencial es necesaria pero es insuficiente”.

No hay comentarios: