20 septiembre, 2014

Deshumanización.

Algunas personas atribuyen al Corán la deshumanización de los yihadistas del ISIS. Sinceramente, me resulta exótico imaginar a Millán Astray y a Franco leyendo el Corán. Por cierto, la Legión que creó Astray comprendía desde criminales fugitivos hasta veteranos de la Guerra Europea pasando por anarcosindicalistas que huían de la represión en Barcelona. Me temo que la tan experimentada táctica de someter a la población mediante el terror –terrenal-, no es responsabilidad de ningún Dios:
“Pese a la feroz disciplina impuesta en otros aspectos, Millán y Franco no ponían límites a las atrocidades cometidas en las aldeas moras; los legionarios decapitaban a los prisioneros y exhibían sus cabezas cortadas; a la duquesa de la Victoria, filántropa que organizó a un grupo de enfermeras, le dieron la bienvenida con un cesto de rosas en medio del cual había dos cabezas moras. Cuando el dictador Primo de Rivera fue a Marruecos en 1926, se quedó horrorizado al ver que un batallón de la Legión aguardaba la inspección con cabezas moras clavadas en las bayonetas.
Millán y Franco se deleitaban con la terrible reputación de sus hombres y se enorgullecían de su brutalidad. La notoriedad de la Legión constituía un poderoso instrumento de represión colonial. Así, Franco aprendió importantes lecciones en cuanto a la función ejemplarizadora del terror. Tanto con la Legión en África como durante la guerra civil, permitió y alentó el asesinato y la mutilación de prisioneros. Los años que convivió con el inhumano salvajismo de la Legión de Millán contribuyeron a una deshumanización que le serviría posteriormente como fuente de valor y fortaleza”. Paul Preston, Las tres Españas del 36, Randon House Mondadori, 2006.