14 mayo, 2014

El honor de las injurias.

Hace ya una semana que C y yo vimos El honor de las injurias (2007), un largometraje documental dirigido y narrado por el pintor y escritor Carlos García-Alix. Todavía hoy, estamos impresionados.
En el 2008 la película se proyectó en los Cines Golem de Madrid. Una de esas noches, tras la proyección, hubo un apasionado debate con cinéfilos de la CNT sobre la figura del protagonista: Felipe Sandoval. Aquella noche, imagino, una parte de las críticas cenetistas irían dirigidas a que bien se podría haber hecho una película acerca de Ferrer i Guardia, un pedagogo libertario, en lugar de una película protagonizada por un cenetista verdugo –Felipe Sandoval-. Este aspecto es precisamente el que más nos ha entusiasmado a C y a mí. Cualquiera que haya visto la película comprobará que Carlos García-Alix no hace un juicio político ni moral. Se limita a hacer un retrato del personaje –Felipe Sandoval-: le interesa el personaje en sí mismo. Lógicamente, este punto de vista se entiende mejor fuera de cualquier sectarismo –incluido el sectarismo que pueda reinar en una parte de la CNT de siempre y también en la actual-.
Las críticas de aquella noche, repito, me imagino que irían en el sentido de: “has elegido al más malo de los cenetistas”. Sus razones tendrían aquellos cinéfilos cenetistas para sostener aquellos argumentos. También Carlos García-Alix tiene sus razones y las muestra a lo largo del metraje. De esta manera y estando libre de prejuicios, encontramos en la película a un Felipe Sandoval que representa un lado y un aspecto de la CNT pero no la totalidad de la misma. Tanto a C como a mí nos encantan este tipo de personas que no temen recibir las críticas de aquellas personas que creen que o estás con ellos o estás contra ellos. Y esa es la actitud del director: nada de buenismos, mirar a las cosas como son para buscar algunas verdades, no tomar partido y sí contar las cosas sin temer al sectarismo de o estás aquí o con los otros. Añadir que solo una persona necia podría negar que El honor de las injurias descansa sobre un proceso de investigación muy importante (con un 80 por ciento de su contenido tomado de material de archivo).
A pesar de que El honor de las injurias fue vetada por una distribución y exhibición española (Documenta Madrid recién hecha la película la rechazó; TVE compró los derechos y nunca ha llegado a emitirla por televisión), ha tenido –y tiene- un recorrido importante en festivales recibiendo varios premios. Por fortuna: no todo ha sido marginalidad y ruina. En la línea de lo anterior, recomiendo ver la película para evitar que se pierda la memoria de los hombres que, con el tiempo, se ha convertido en literatura.