05 febrero, 2014

Cachorros de nadie.

Truffaut, en “Los 400 golpes”, describe deliciosamente este mecanismo de defensa habitual en los niños, con una secuencia en la que un pequeño, acosado por el educador que le exige un justificante de haber faltado a clase, le responde sin parpadear que su “mamá ha muerto”. La truculenta mentira le funciona eficazmente y se basa, mucho más que en la malicia, en la incapacidad de los niños para abordar sus problemas de igual a igual con los adultos.
Por eso, en ellos, más que signo de malicia es reflejo de su inferioridad circunstancial. Y también por eso, cuanto más inseguro se sienta un niño, más tenderá a refugiarse en las mentiras. 

Enrique Martínez Reguera. Cachorros de nadie. Editorial Popular. 1988.

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