15 febrero, 2014

Cachorros de nadie.

"Qué curioso conjuro o maleficio de intención identificador/culpabilizadora se percibe en el calificativo de “mal educado”. ¡Mal educado! siempre se aplica como un insulto acusatorio, responsabilizador; cuando en realidad debería ser exculpatorio, ya que sólo describe un hecho: el de no haber sido educado, o haber sido educado mal por los adultos".
 Enrique Martínez Reguera. Cachorros de nadie. Editorial Popular. 1988

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