22 diciembre, 2014

El mejor concesionario.

En su interés por potenciar el pequeño y mediano comercio de la ciudad, el Ayuntamiento de Cáceres pone a disposición de las entidades interesadas, la Plaza Mayor de la ciudad: el mejor concesionario.


18 diciembre, 2014

1936.


Y eso es lo que hace a este tebeo absolutamente peligroso, porque el toro sagrado sigue siendo usado por mucha gente que se sienta en según que despachos, y sigue muy presente en la vida de muchos obcecados que solo aceptan que se hable “del toro” según las formas y ritos apropiados que se adhieran a su visión: ¡No mancillarás la memoria de Franco, no mencionarás a Durruti en vano!
Rafael Jiménez & José Antonio Sollero. 1936 La Batalla de Madrid. Editorial Almuzara, 2014.

Grandes.


09 diciembre, 2014

Castro.



Cómo se puede decir tanto con tan pocas palabras. Castro -Esteban G. Ballesteros-, calla. Pero hay que ver cuánto cuenta con ese silencio, con esa mirada esquiva, con esos brazos cruzados. Conozco personas que no soportan la violencia explícita de Scorsese. Yo disfruto con él -con el cine de Scorsese- pero también con esas películas en las que se crea una atmósfera inquietante, hasta terrorífica. La cámara desenfocada que “muestra” unas fotografías en las que sabemos -pero no vemos- que hay algo terrible. Ese es otro acierto de El mal del arriero. Siento cómo los muertos los devuelve el río pero no veo por ningún lado ni rastro de sangre ni de violencia explícita. En Montecerrado los ojos de Elías nos cuentan que allí se tortura y asesina -y los de Castro, sus ojos, nos ocultan lo que allí ocurre-. Aunque no vemos nada, podemos sentirlo, podemos vivirlo. Todos los aperos de tortura están allí, en aquella estancia, pero sólo lo ven los ojos de Elías. Y sus ojos, nos lo cuentan -qué gran actor-. Puedo llegar a entender que seis meses después apriete el gatillo. 
En algún momento me imagino que alguien le va a cortar la nariz como a Jack Nicholson en Chinatown. Pero las heridas de Elías son más profundas -hasta llegar al alma- y su destino todavía puede ser peor. No lo vemos pero lo sabemos.

Felipe.

Estimada Sonia, estoy contigo. Creo que Felipe –Carlos Álvarez-Novoa- es un personaje fundamental. Explica muchas cosas como, por ejemplo, la complicidad en la que estamos instaurados tan alegremente, tan cobardemente. Se me antoja que las palabras de Felipe explican, por ejemplo, la pasividad con la que reaccionan los transeúntes mientras asisten a la paliza que le propinan al artista callejero. Yo ya no tengo nada que perder, creo recordar que cuenta Felipe. Y por esa razón, puede hablar acerca de los males que protagonizan nuestros personajes inseguros, impunes y inmaduros. Pero no sólo Carlos Álvarez-Novoa me seduce… Sonia, creo que se lo contaba a Celestino o a Alicia. Ahora no lo recuerdo. Contaba que otra de las bondades de El mal del arriero era la cámara que contaba y sugería tantas cosas sin reparar en ella. Para mí esto es fundamental en el cine y les ponía como ejemplo de lo contrario una película de los años 70: Duel –en España del Diablo sobre ruedas-. Spielberg que todavía no era famoso puso en práctica tomas muy acertadas pero, en cambio, no pudo ocultar al espectador su ejercicio virtuoso de cómo manejar la cámara de mil maneras distintas.

07 diciembre, 2014

El mal del arriero.

Me cuenta que la transformación es lenta y que el ritmo de El mal del arriero, así lo requiere. La degeneración personal motivada, estimulada o generada por el poder en sus múltiples facetas (dinero, sexo..), es lenta. El cambio no se produce de un día para otro. Son años los que se requieren para asentar una identidad y otros tantos, para perderla.

¿A dónde vas a ir, tú que nunca sales de casa? Creo recordar que le preguntan, ¿se trata de un viaje a la infancia, un viaje para comenzar de nuevo? 
Me cuenta que el agua está muy presente. Dice, mientras apura su bebida, que se sienten sucios pero sucios por dentro: la moral sucia que se manifiesta en unos actos igualmente sucios. El agua corre, purifica, pero sólo los niños se mantienen inocentes y puros.
Le dicen que no sabe lo que anda buscando. Parece que ya no está entre nosotros. Ni el violento apretón de huevos le hace reaccionar y reconocerse como actor de reparto en esa inmundicia y corruptora obra a la que estamos asistiendo: ¿de qué me estás hablando? Ya no está aquí, ya corre hacia esa infancia, con dos balas meadas, mientras el faro le observa.

05 noviembre, 2014

Seré asesinado.

Anoche vi la película I will be murdered (Seré asesinado), del director Justin Webster: conmocionado.

03 noviembre, 2014

Frente a la hostilidad.


El otro día un diputado del PP dijo que si Podemos llegaba al poder pasaría como en Venezuela: se acabaría la democracia. Sin duda alguna, ese tipo de mensajes tienen su reflejo en actitudes como las que muestra la fotografía -sede de Podemos de San Lorenzo del Escorial-. Ese tipo de actitudes son detestables y, en realidad, son las que hieren a las democracias. Esas actitudes que desean la muerte de Pablo Iglesias son repudiables. Por extensión, todas las actitudes que niegan la sociabilidad lo son –repudiables-. El camino a la sociabilidad pasa por la capacidad para generar identidades positivas. Pintar la esvástica nazi en una sede de Podemos tiene una clara intención: generar hostilidad. Pintar la hoz y el martillo en una sede del PP persigue la misma intención: generar hostilidad. 

De la política de partido, ahora mismo, me interesa su capacidad para tomar el poder de manera urgente. Me interesan las apuestas que rompan el inmovilismo y que tengan como fin ocupar el parlamento para legislar y dar fin a las emergencias sociales que estamos padeciendo –unas personas más que otras-. Habrá distintas fuerzas de la política de partido pero yo me decanto por Podemos. Esta fuerza política ha de contar con el mayor apoyo social para que, una vez haya tomado el parlamento, pueda dar solución a las distintas emergencias sociales legislando a su favor. Todas las fuerzas de la política de partido que demonizan a Podemos saben que éste sigue las reglas del juego establecido. Podemos ha sabido canalizar la indignación general y por eso le tienen pánico, le tienen terror. 
Monedero contó hace poco que no sólo teníamos que “barrer de puerta para adentro, también teníamos que barrer las escaleras e incluso salir a la calle”. Yo no creo que fuese una metáfora. Del cambio que se está produciendo, este “barrer” es la parte que más me ilusiona por lo que encierra: ser los protagonistas y comprometernos con nuestra realidad más inmediata. Porque no todo se acaba con la toma del parlamento. Si queremos apoyar a nuestros pequeños y medianos empresarios no bastará únicamente con legislar: tendremos que dejar de comprar en el Mercadona. Si queremos ver nuestras calles limpias tendremos que, literalmente, salir a barrerlas –por esta razón negaba la metáfora de Monedero-. Ese salir a la calle a barrer parte de la necesidad de hacer comunidad, de recuperarla, de vivirla. 
Confío en que la mayoría de las personas entiendan la razón por la que el Estado le ha puesto escolta a Pablo Iglesias: la amenaza de muerte quita el sueño pero no las ganas de continuar caminando hacia el cambio que ya ha llegado. Sólo hay que abrir los ojos para verlo.

01 noviembre, 2014

Contradicciones.


Hace poco una entidad bancaria patrocinaba en Cáceres la exposición El Ártico se rompe. En estos días, también en la parte vieja de la ciudad, otra entidad bancaria invita a descubrir uno de los Ferrari –réplica- de Fernando Alonso (la exposición creo que se llama el Motorhome Ferrari). Ante semejantes contradicciones, la conclusión que saco es: allí donde hay ganancia, allí está la entidad bancaria –y los gobiernos, facilitando los negocios-. Sólo así logro entender semejante despreocupación ante lo que ya tenemos encima: la devastación ecológica mundial. Porque si el Ártico se rompe lo mejor es organizar una flamante carrera de Fórmula 1 en la que unos chiquillos quemen ruedas y gasolinas por pura diversión. Sólo una persona movida por su cinismo no encontrará relación entre lo uno y lo otro. 

Ese nuevo gobierno que se avecina y que tanto miedo está generando, tampoco, en principio, ofrecerá alternativas radicales para comenzar a cuidar desde el sentido común nuestra Tierra –la de todas las personas-. Hace unos días en televisión mostraba su preocupación por la crisis ecológica del planeta pero le parecía quijotesco iniciar en solitario la aventura. Habló de cambio global, es decir, a que el problema mundial requería de una solución mundial. Ya antes habló de continuar generando riqueza –material, en ningún caso habló de felicidad- para salir de la crisis. Meses atrás rememoró a Keynes. Nadie en estos momentos, en los distintos gobiernos, está dispuesto, por ejemplo, a reducir a cero la producción de la industria automovilística. Siendo ingenuo, a lo mejor no se asesoran lo suficiente y, por lo tanto, ignoran las ventajas de esa medida –también se crearían empleos sin la necesidad de tener que desplazarnos en un “troncomóvil”-. 
Como el agua todavía no está privatizada, el gobierno cuenta con suficiente autoridad moral para motivar al ciudadano en el ahorro de agua o incluso, llegado el caso, a someterlo a la privación temporal de dicho bien. Sería ingenuo, por mi parte, pensar que el gobierno respecto al problema de la crisis ambiental cuenta con algún tipo de autoridad. Hace tiempo vendió todo y las multinacionales se llevaron la ganancia. Aquí parece que nos dejaron un estilo de vida libre –la “libertad” que proporciona el conducir por carreteras que han engullido nuestro ecosistema, la esclavitud de mantener a punto unos automóviles programados para romperse con cierta periodicidad-. 
La suerte está echada –la entidades bancarias, entre otras, son patrocinadoras de la misma-.

30 octubre, 2014

Sandrevan Lullaby Lifestyles.


Uno de los momentos más emocionantes de Searching for Sugar Man –Malik Bendjelloul, 2012- se produce con la aparición –por primera vez- de Rodríguez. Es un momento realmente mágico que se produce con la introducción de este impresionante tema titulado Sandrevan lullaby-lifestyles. Se trata de una aparición prodigiosa que se produce en el momento más oportuno de la historia que nos cuenta Malik Bendjelloul: una historia tejida con la coherencia admirable de Rodríguez.
Sandrevan lullaby-lifestyles (Coming from reality, 1971).
The generals hate holidays
Others shoot up to chase the sun blues away
Another store front church is open
Sea of neon lights, a boxer his shadow fights
Soldier tired and sailor broken
Winter's asleep at my window
Cold wind waits at my door
She asks me up to her place
But I won't be down anymore
Judges with metermaid hearts
Order super market justice starts
Frozen children inner city
Walkers in the paper rain
Waiting for those knights that never came
The hi-jacked trying so hard to be pretty
Night rains tap at my window
Winds of my thoughts passing by
She laughed when I tried to tell her
Hello only ends in goodbye
America gains another pound
Only time will bring some people around
Idols and flags are slowly melting
Another shower of rice
To pair it for some will suffice
The mouthful asks for second helpings
Moonshine pours through my window
The night puts it's laughter away
Clouds that pierce the illusion
That tomorrow would be as yesterday...

25 octubre, 2014

Populismo y desinformación.


Respecto al populismo del siglo XXI, bien usado: ¿cómo se va a enfrentar o cómo se está enfrentando al nauseabundo control que ejercen los medios de desinformación? Supongo que ese populismo, bien usado, estará dispuesto a enfrentarse, por ejemplo, a programas televisivos como Adán y Eva. Programas que son el reflejo de los valores de una sociedad enferma. Programas que desmontan en cinco minutosla labor realizada con adolescentes durante días, semanas y meses: ¿será este populismo del siglo XXI, bien usado, -me refiero a sus cabezas pensantes- capaz de respetar, por ejemplo, la labor de las personas que se proponen incidir en la familia, en el barrio, en la escuela? Yo creo que no. Espero equivocarme.

12 octubre, 2014

Paseando a Rodríguez. Vídeo No Oficial.


RODRÍGUEZ
“Street boy” -Coming from Reality, 1971-.
Street boy
You've been out too long
Street boy
Ain't you got enough sense to go home
Street boy
You're gonna end up alone
You need some love and understanding
Not that dead-end life you're planning
Street boy
You go home but you can't stay
Because something's always pulling you away
Your fast hellos and quick goodbyes
You're just a street boy
With the streetlights in your eyes
You better get yourself together
Look for something better
Street boy
You've been out too long
Street boy
Ain't you got enough sense to go home
Street boy
You're gonna end up alone
You need some love and understanding
Not that dead-end life you're planning
Street boy
Your sister says that every week
You just come home to eat and go to sleep
And you make plans you never keep
Because your mind is always in the streets
You better get yourself together
Look for something better
Street boy
You've been out too long
Street boy
Ain't you got enough sense to go home
Street boy
You're gonna end up alone
You need some love and understanding
Not that dead-end life you're planning
Street boy
There's one last word then I'll conclude
Before you pick up and put on your attitude
Bet you'll never find or ever meet
Any street boy who's ever beat the streets
Street boy
Street boy
Street boy
Street boy
Street boy
Street boy
Sweet boy

10 octubre, 2014

Calígula.

“Albert Camus, ante el auge alcanzado por el totalitarismo en la Europa de su época, recurre a la figura del antiguo déspota romano para tratar de explicarse y explicarnos el origen de la floración de tan inhumanos regímenes, encontrándolo, al fin, en la misma base del orden social vigente. Contrariamente a lo sostenido por la Historia, para él Calígula no es un asesino demente, sino que la demencia reside en el sistema socio-económico en el que dicho tirano ejerce su poder. Si, de acuerdo con el mencionado sistema, lo primordial es el dinero, hay que deducir, lógicamente, que, según él, la vida humana tiene una importancia secundaria”. Joaquín Vida -versión, ambientación y dirección de Calígula-.
Yo no he leído a Camus pero sí a Enrique Martínez Reguera y en éste último encuentro semejanzas con el primero. Martínez Reguera sostiene que somos relación, nos hacemos personas en relación con los demás. Es en esta relación donde se forjará nuestra identidad. Si en nuestra relación predomina la crueldad y la tiranía, tenderemos a repetir esos esquemas a la hora de relacionarnos con los demás. Pero Martínez Reguera no se olvida de lo crucial de contar con un sistema en el que todas las personas se encuentren satisfechas. De esta manera, si en nuestro entorno más inmediato las relaciones que predominan son nocivas, antes de enjuiciar, habrá que analizar y tener muy presente qué sistema de relaciones global las está generando y consolidando. Igualmente, Reguera habla de lo necesario de acabar con ese culto que rendimos al Oro del Becerro que no al Becerro de Oro. Un culto que, por ejemplo, en la lógica de quienes nos gobiernan, la vida humana pasa a un plano irrelevante. Sólo así se entiende, por ejemplo, que se “asesten puñaladas” de manera despiadada al sistema de salud con el fin “sanearlo”. O que a los chavales, víctimas de una sociedad enferma, se les ofrezcan respuestas policiales y judiciales para que superen las desventajas de haber padecido y sufrido una crianza vulnerada -atención, no culpar a los padres y madres de los chicos, ya que, ambas partes forman los eslabones de una misma cadena-. 
Joaquín Vida, hace mención a lo más sagrado: “Profundizar hoy, zarandeados como estamos por una crisis económica a la que le es sacrificado hasta lo más sagrado....”. Y yo me pregunto: ¿Acaso hay algo más sagrado que la vida humana, es tan primordial el dinero para que la vida humana pase a un segundo plano? En cuanto a lo último, parece que sí, que el dinero es lo primordial, sólo así logro entender tanta brutalidad.

En un momento de la representación, Calígula tiene “planes” para la mujer de uno de los patricios que le acompañan. La mujer está aterrada y Calígula la viola delante de su pareja y delante de todos los demás. Nadie hace nada para impedirlo. Incluso continúan hablando con tranquilidad. Hasta en esto se mostró de rabiosa actualidad la adaptación de Joaquín Vida. Me explico o mejor me pregunto: ¿Cuántas personas han muerto ya por ébola en África? Cientos, miles. La vida humana en África es secundaria y no hacemos nada. Es decir, actuamos de la misma manera que esos patricios que charlan con despreocupación mientras el depravado Calígula -víctima de un “orden” superior- viola a una de las mujeres. Pero todo cambia cuando nuestro culo blanco se siente amenazado y sacrifican a uno de nuestros perros. Sólo entonces parece que actuamos o, por lo menos, la cosa da para que polemicemos un rato mientras nos sentimos orgullosos de nuestra supuesta seguridad.
Anoche fui con un amigo al teatro: sencillamente, una experiencia realmente emocionante e inolvidable.

20 septiembre, 2014

Deshumanización.

Algunas personas atribuyen al Corán la deshumanización de los yihadistas del ISIS. Sinceramente, me resulta exótico imaginar a Millán Astray y a Franco leyendo el Corán. Por cierto, la Legión que creó Astray comprendía desde criminales fugitivos hasta veteranos de la Guerra Europea pasando por anarcosindicalistas que huían de la represión en Barcelona. Me temo que la tan experimentada táctica de someter a la población mediante el terror –terrenal-, no es responsabilidad de ningún Dios:
“Pese a la feroz disciplina impuesta en otros aspectos, Millán y Franco no ponían límites a las atrocidades cometidas en las aldeas moras; los legionarios decapitaban a los prisioneros y exhibían sus cabezas cortadas; a la duquesa de la Victoria, filántropa que organizó a un grupo de enfermeras, le dieron la bienvenida con un cesto de rosas en medio del cual había dos cabezas moras. Cuando el dictador Primo de Rivera fue a Marruecos en 1926, se quedó horrorizado al ver que un batallón de la Legión aguardaba la inspección con cabezas moras clavadas en las bayonetas.
Millán y Franco se deleitaban con la terrible reputación de sus hombres y se enorgullecían de su brutalidad. La notoriedad de la Legión constituía un poderoso instrumento de represión colonial. Así, Franco aprendió importantes lecciones en cuanto a la función ejemplarizadora del terror. Tanto con la Legión en África como durante la guerra civil, permitió y alentó el asesinato y la mutilación de prisioneros. Los años que convivió con el inhumano salvajismo de la Legión de Millán contribuyeron a una deshumanización que le serviría posteriormente como fuente de valor y fortaleza”. Paul Preston, Las tres Españas del 36, Randon House Mondadori, 2006.

19 septiembre, 2014

Banksy.

"No sé qué significa el éxito de Thierry en el mundo del arte, tal vez Thierry era un genio en sí mismo. O quizá tuvo suerte...quizá el arte sea una broma". Banksy.

13 septiembre, 2014

Más chavalada.

Qué divertido -y necesario- es ver a la chavalada jugar a la pelota, montar en bicicleta o patinar en la plaza mayor de la ciudad.

10 septiembre, 2014

Encierro en la parroquia de Aldea Moret.

La protesta de los Campamentos Dignidad contra el Decretazo de la Ley de Renta Básica se extiende a Cáceres, con el encierro en la parroquia de Aldea Moret.

05 septiembre, 2014

Las Tres Españas del 36.

En una anécdota que me contó el político catalán Miquel Roca i Junyent se ejemplariza el aspecto inconsciente de tales extremismos. Su abuelo materno era un carlista catalán importante, Miquel Junyent i Rovira. El 22 de julio de 1936, un grupo de milicianos de la Federación Anarquista Ibérica se presentó en casa de los Junyent y exigió que les acompañara. Como era un político importante de derechas, no había duda de sus intenciones hostiles. Sin embargo, había muerto de un ataque al corazón el día anterior. Cuando la viuda les informó, sospecharon que se trataba de un engaño e insistieron en ver el cadáver. Cuando les llevó hasta el ataúd abierto, enfrentados a la prueba evidente de su fallecimiento, uno de ellos se dirigió a los otros y les dijo: “¡Cojones! Ya os decía que teníamos que haber venido antes”.
Paul Preston. Las Tres Españas del 36. Random House Mondadori, 2006.

26 agosto, 2014

Respuestas policiales a problemas sociales.



La falta de autocrítica puede ser la que motive respuestas policiales a problemas sociales. Pero estas medidas ni son pioneras ni tampoco, novedosas. Sinceramente, no me creo que el problema sea el chico y menos el absentismo escolar. Algo falla y hay que centrar los esfuerzos y las buenas intenciones en otra parte. Sin duda alguna, algo estamos haciendo mal cuando existen tantos equipos multidisciplinares y tanta “buena” voluntad política que no logra resolver los problemas de las personas que necesitan ayuda. 
Es hora de hacer otra lectura: si el niño fracasa no es debido a que porte el “gen de la maldad” –alguna vez he escuchado semejante disparate-. A lo mejor es debido a que los sistemas de relación que se acercan a él, fracasan –aunque en sus informes pomposos no lo recojan-. Y cuando la familia, la escuela y la calle fracasan lo que menos necesitamos –por su falta de novedad- son respuestas policiales. La reflexión y la autocrítica nos pueden ayudar a descubrir la razón por la que muchas personas -excluidas de este sistema selectivo que no selecto- no se encuentran satisfechas.

25 agosto, 2014

José Antonio.

Por lo que cuentan, creo que Eduardo de Guzmán no sitúa correctamente las últimas palabras de José Antonio Primo de Rivera. En cualquier caso, me resulta curiosa esta segunda referencia que he encontrado acerca de José Antonio, de las cuales se hace eco el pensamiento libertario. La primera referencia todavía es más sorprendente.
“Los periódicos anuncian el traslado de los restos mortales de José Antonio Primo de Rivera desde el cementerio de Alicante al Monasterio del Escorial. Sus camaradas le traen a hombros, cruzando buena parte de España. Creo en este momento, como lo creí en todos, que su fusilamiento fue un error político. Ante el pelotón tuvo el gesto digno de desear que su sangre fuese la última que se vertiera en las contiendas civiles que durante más de un siglo han desgarrado la vida española. Los diarios madrileños reproducen sus palabras en grandes titulares. Pero no parecen nada dispuestos a que se cumpla la postrera voluntad del fundador de Falange. 
Pensamos mucho en él y en sus deseos de última hora mientras dura el lento traslado de los restos. Son días dramáticos cargados de trágicos presentimientos para los cientos de miles de presos políticos que llenan las cárceles de España”. Eduardo de Guzmán. Nosotros, los asesinos. Ediciones Vosa, 2008.

José Antonio.

La primera referencia la encontré en el libro de José Ribas, Los 70 a destajo. El armisticio con la República…yo también me quedé atónito cuando lo leí. Lo que cuenta José Ribas, hasta el momento, no lo he encontrado en ningún lado más: fin de las hostilidades, amnistía total y elecciones libres. Sorprendente: “Al pisar Italia pretendió canjear desde Roma, con la mediación de la Santa Sede, a José Antonio Primo de Rivera, prisionero en Alicante, por presos republicanos y dinero. Me contó que Franco había impedido la transacción económica que habría facilitado el canje. El dinero lo ponían Juan March y algunos industriales catalanes del ramo de la metalurgia y del champán. También me contó el testamento político de José Antonio: fin de las hostilidades, amnistía total y elecciones libres. Me quedé atónito”. Los 70 a destajo –ajoblanco y libertad-. José Ribas. RBA, 2007.

21 agosto, 2014

En el patíbulo.



Hace unos días estuve con este tipo en el patíbulo. Hubo varios momentos geniales. En uno de ellos vino a decir que no iba a ser mejor soldado porque le obligasen a afeitarse con agua fría. Intentó escapar cuando su espíritu todavía era libre –sus propios compañeros se lo impidieron-. 
Lo curioso es que se puede sustituir la palabra soldado por muchas otras. Por ejemplo, persona.

19 agosto, 2014

El sumario de Fomento.

El sumario de Fomento: triste realidad y experiencia que nos obliga a perdonar y a repudiar la violencia –provenga de donde provenga-.
Hace unos días ha habido alguna que otra manifestación antifascista en Extremadura. En las pancartas se podía leer: Ni Olvido, Ni Perdón. Debido a la formación que estoy adquiriendo en los últimos tiempos, creo que la memoria es un requisito indispensable para poder perdonar. Tenemos razones para ambas cosas: para no olvidar y para perdonar. Las razones para mantener viva una memoria tendrían una clara finalidad: superar el odio, el rencor, -lo nefasto- de la incomunicación y el fanatismo. Partiendo de la anterior finalidad, creo conveniente no detallar las razones que nos llevarían a perdonar –fácilmente, pueden ser establecidas por las personas que han logrado superar, por ejemplo, el fanatismo o que, sencillamente, nunca se han asomado a tan terrible precipicio-.
Nunca hasta ahora me habían hablado del sumario de Fomento: una triste realidad y experiencia que nos obliga a perdonar a sus protagonistas y a repudiar la violencia –provenga de donde provenga-.
La cita que a continuación comparto y que he extraído del libro imprescindible de Eduardo de Guzmán, Nosotros, los asesinos da cuenta de la irracionalidad que empujó a aquellas personas a hacer lo que hicieron en aquel contexto inhumano. Lo que nos cuenta Eduardo de Guzmán lo pone en boca de Fernando García Peña. No puedo dejar de imaginarme el rostro de Eduardo de Guzmán cuando su compañero de presidio –y condenado también a muerte- le relataba semejante atrocidad. Yo creo que por respeto a la memoria de García Peña, Eduardo de Guzmán, respecto al sumario de Fomento, no hace juicio alguno acerca del testimonio ofrecido por aquel. El silencio en este caso de Eduardo de Guzmán no tendría que significar nada, ya que, nunca hay que olvidar que su obra es un alegato en contra de la violencia y de la guerra y considera a todos sus protagonistas, sin distinción de ideologías, víctimas y verdugos de aquel baño de sangre que ocurrió en España. En cambio, a mí, especialmente, hay una afirmación que Eduardo de Guzmán pone en boca de García Peña que me conmueve: nuestra mayor equivocación fue asesinar a demasiadas personas y fusilar a muy pocas. Ni un contexto de guerra ni teniendo a favor un Código de Justicia Militar, pueden justificar la siguiente aberración: la de matar a una persona. Por mucho que esa persona participase en el Levantamiento de aquellos días de julio de 1936, nunca quedaría justificada su muerte. Otra cuestión es que pueda resultar comprensible pero nunca, insisto, justificado. Tampoco, jamás, quedaría justificado y vuelvo a insistir en la cuestión, aunque lo juzgase un Tribunal Popular compuesto por lo más “selecto” de los partidos y organizaciones de la izquierda de aquella época. Aunque ese Tribunal Popular fuese digno gracias a los valores extraordinarios de esas organizaciones de izquierdas, no hay que olvidar lo siguiente: las ideologías no nos hacen mejores personas, nuestras acciones sí. Y hay que proclamarlo a los cuatro vientos: quitar la vida a tantas personas como lo hicieron en aquellos primeros meses de guerra fue una acción aberrante.
El sumario de Fomento lo protagonizó el odio, la sinrazón, la incomunicación y el fanatismo que reinó en aquel contexto previo a la Guerra Civil española y durante la misma. En este caso, los protagonistas pertenecieron a lo más variado de las organizaciones y partidos políticos de la izquierda de aquella época.
Eduardo de Guzmán hace una advertencia en su libro: invita a no leerlo a toda aquella persona que pretenda utilizar la información con el fin de alimentar su odio y su rencor y emplearlos contra los demás. Pues eso, que la persona que esté interesada en leer el siguiente extracto lo haga partiendo de esos principios básicos que contribuyen, por ejemplo, a derribar los muros que todavía hoy nos empeñamos en levantar gracias a la incomunicación.
Ahí va el extracto del libro Nosotros, los asesinos (Eduardo de Guzmán, Ediciones Vosa, 2008):
“Fernando García Peña, republicano como Dicenta, de edad y estatura parecidas a las suyas, opina de manera muy diferente. Es hombre que probó su temple en las conspiraciones y cárceles durante la dictadura y que mientras muchos de sus correligionarios abandonan Madrid en los primeros meses de la contienda, permanece en su puesto hasta el último segundo. Le conozco hace varios años y le sé persona inteligente, con ideas claras que ni oculta ni disfraza”. Eduardo de Guzmán. Nosotros, los asesinos. Ediciones Vosa, 2008.
“Las condenas y las sacas prosiguen durante todo el mes con ritmo acelerado. A diferencia de los juicios que se celebran todas las mañanas, en los que comparecen centenares de personas y de los que sería inútil buscar en los periódicos la menor referencia, los diarios anuncian ahora un Consejo de Guerra sumarísimo de urgencia, cuya importancia subrayan unánimes, rodeándole de extraordinaria expectación: el que va a juzgar a todos los implicados en el sumario de Fomento”. Eduardo de Guzmán. Nosotros, los asesinos. Ediciones Vosa, 2008.
“-Contra todo lo que ahora se dice –afirma-, Fomento salvó la vida de muchas más personas que condenó. Su finalidad única era terminar con los paseos, imponiendo una justicia, todo lo sumaria que se quiera, pero siempre con mayores garantías y posibilidades de defensa para los que juzgaba, que las que tenían de ser detenidos por grupos irresponsables. 
Hace hincapié en un hecho irrefutable: que los paseos, abundantes en los cuatro primeros meses de la guerra, fueron severamente condenados en todo momento tanto por el Gobierno como por las figuras más destacadas de los partidos y organizaciones izquierdistas. También que cuando en el mes de diciembre se han reconstruido las bases del Estado republicano, los paseos cesan por completo y no vuelven a darse en los dos años y pico que todavía dura la guerra.
-He sostenido siempre –añade- que nuestra mayor equivocación fue asesinar a demasiadas personas y fusilar a muy pocas. El Gobierno quiso impedirlo desde el primer momento; no pudo por la sencilla razón de que carecía de la fuerza necesaria para imponer sus decisiones.
Los gobernantes republicanos eran en los primeros meses unos señores investidos teóricamente de autoridad, pero que no disponían en la práctica de los medios coercitivos indispensables para hacerla respetar. Tanto en los frentes como en la retaguardia había muchas gentes armadas, pero que sólo en determinadas ocasiones y circunstancias ponían sus armas –que habían conquistado en el asalto de los cuarteles- al servicio de las órdenes del Gobierno. Campeaban libremente por sus respetos y hacían justicia en la forma que les parecía.
-En estas condiciones eran inevitables las ejecuciones sin juicio previo, cometiéndose no pocas barbaridades, ya que gentes cegadas por la pasión o movidas por razones personales más o menos inconfesables se dedicaban, no a servir la causa antifascista, sino a saciar torpes deseos de venganza. 
El Gobierno no podía impedirlo, aunque lo intentaba por todos los medios, ya que contra él y la legalidad que representaba, se habían sublevado, no sólo una parte del Ejército, sino las fuerzas de orden público, la policía, los jueces y casi toda la armazón administrativa y burocrática del Estado. 
-En estricta justicia fueron los sublevados los culpables de los paseos, ya que dejaron al Estado totalmente indefenso.
Fomento es un intento desesperado por parte del Gobierno para terminar con hechos como los que se producen a raíz del asalto de la Cárcel Modelo. Como no dispone de la fuerza precisa para imponerse, trata de llegar a un acuerdo con todos los partidos y organizaciones antifascistas y lo consigue. Todos acceden a nombrar representantes que, asesorados por magistrados y abogados, integren unos tribunales populares que juzguen la posible culpabilidad de los detenidos. ¿Que se cometen injusticias y se condena a muchos que no debieron serlo?
-Es probable –reconoce García Peña-, aunque en realidad una mayoría de los condenados pudieron serlo –y en circunstancias normales lo hubieran sido- con sujeción estricta a los artículos del Código de Justicia Militar. 
En cualquier caso, hubo muchos detenidos que se salvaron y que de no funcionar Fomento no habían podido salvarse. Si no se consigue acabar de golpe con los paseos, se logra cuando menos una sensible disminución y, lo que es todavía más importante, que quienes lo perpetran puedan ser denunciados y perseguidos.
-Y no de una manera nominal, sino real y efectiva. La prueba es que juzgamos varios casos de venganza personal, de ensañamiento morboso, de atropellos y latrocinios y en todos los casos los culpables recibieron el más duro de los castigos. 
Es triste y lamentable que se dieran paseos en Madrid. Aun habiéndose exagerado desmesuradamente su número por la propaganda adversaria, constituyen una mancha para la República y contribuyen a restarle ayudas y simpatías. Pero la culpa no es de los gobernantes republicanos, ni siquiera de quienes actúan en Fomento, sino de los que desencadenan la mayor de las catástrofes que puede sufrir un país civilizado: una cruenta guerra civil. 
-Van a fusilarme como si fuera un monstruo –concluye amargado-, pero moriré con la conciencia tranquila de haber hecho cuanto estuvo en mis manos para poner coto a una trágica etapa de violencia y sangre. 
A las pocas noches se le llevan para fusilarle en compañía de otros diecisiete reclusos de Santa Rita”. Eduardo de Guzmán. Nosotros, los asesinos. Ediciones Vosa, 2008.

15 agosto, 2014

Nosotros, los asesinos.


3

"Si la guerra es siempre el mal, la guerra civil es en todo trance, ocasión y circunstancia el mal absoluto y definitivo. La peor de las paces resulta siempre preferible a la mejor de las guerras, cualesquiera que sean las razones, argucias y pretextos con los que se pretenda conducirnos por el más desastroso camino que conocieron los pueblos a lo largo de sus respectivas historias.
Enemigo constante de la violencia y la guerra y de cuanto llevan aparejadas, pretendo que Nosotros, los asesinos sea un fuerte alegato contra ambas”. Eduardo de Guzmán. Nosotros, los asesinos. Ediciones Vosa, 2008.

14 agosto, 2014

Nosotros, los asesinos.



2
“Desearía que las páginas que siguen constituyeran una lección que se grabase a fuego en la mente de quienes las lean y, muy especialmente, de las generaciones nuevas para que eviten caer en los mismos errores que las anteriores. Aunque por desgracia nadie escarmienta en cabeza ajena, quisiera repetir y subrayar que todo lo que se cuenta en los capítulos que siguen fue fruto directo y en cierto modo inevitable de la violencia general alimentada por un irrazonado fanatismo”. Eduardo de Guzmán. Nosotros, los asesinos. Ediciones Vosa, 2008.

13 agosto, 2014

Nosotros, los asesinos.



Para evitar confusiones innecesarias que no rendirían justicia a la biografía de Eduardo de Guzmán –tan de rabiosa actualidad-, me limitaré a citar lo que entiendo es su espíritu fundamental, el mismo que dota a su Vida y Obra del más generoso y genuino sentido común. No parece que exista otro mundo posible.

Las fotografías que acompañan al texto son gentileza de Alfonso Domínguez Vinagre. El fanatismo que muestran las fotografías se puede encontrar en las piedras del castillo de Belvis, en Monroy, Cáceres, Extremadura. 


1

“Quien pretenda alimentar la llama mortecina de viejos rencores con cuanto a continuación se narra, haría bien en no seguir adelante. Al relatar un calvario ya pasado, una dantesca pesadilla difuminada entre las brumas de un ayer lejano, únicamente pretendo resaltar los lamentables excesos a que conducen la incomunicación, el odio y la intolerancia. En realidad, en toda gran tragedia colectiva tan dignas de lástima son las víctimas como los victimarios, los reos como los verdugos. En la nuestra todos fuimos por igual inocentes o culpables, porque a todos nos arrastró un huracán de pasiones frente al que nada podía la voluntad individual de cada uno”. Eduardo de Guzmán. Nosotros, los asesinos. Ediciones Vosa, 2008.

11 agosto, 2014

El Padre Toño y la violencia.


La violencia no se resuelve con más violencia -tampoco la institucional, tampoco la estructural-. Para abandonar la violencia aquí y en El Salvador es necesaria la acogida y, a partir de ahí, la restitución de ese estilo de vida. El Padre Toño representa una alternativa a la respuesta policial y judicial que, en lugar de resolver la terrible realidad de la violencia, la cronifica. La gente de abajo, a la que ayuda, le devuelve el cariño. La gente de arriba, la del Poder, pone barrotes a la bondad del Padre Toño. 


07 agosto, 2014

El padre Toño.


¡Increíble la foto! Un agente encapuchado con metralleta (representando la violencia institucional), personas detenidas cabizbajas (representando la tristeza y el desaliento)... y entre ellas una que ríe, que se la ve feliz.

Quién ríe es el padre toño detenido en una comisaría de El Salvador, una persona detenida por la "justicia", amenazada de muerte, perseguida políticamente (como afirma Amnistía Internacional), y como demostró el asesinato de su más próximo colaborador, y a la espera de juicio donde puede que le sentencien a años de cárcel.

Esta foto es el mayor ejemplo que la felicidad no depende tanto de las adversidades que sufrimos, sino del sentido y el planteamiento que damos a esas adversidades.

Julio Rubio.

03 agosto, 2014

La chavalada.



En la plaza del barrio de Santa Lucía –Aldea Moret- no está prohibido jugar a la pelota. A diferencia de lo que ocurre en otros lugares, aquí no existe ningún cartel informativo anunciando la prohibición. Por esta razón, parece que todo invita al establecimiento de los límites necesarios para la convivencia por parte de todas las personas que, en ese momento, frecuenten la plaza –los niños, lógicamente también, porque aunque todavía no sepan hablar, toda persona adulta debería saber de sus necesidades-.

Cuando yo era pequeño también jugaba a fútbol en esa plaza y tampoco existía ninguna prohibición al respecto. Sí que había un policía con muy mala leche que ponía serios límites a nuestras necesidades, especialmente, a la necesidad de jugar y de dar rienda suelta a nuestra acometividad (la fuerza y la necesidad con la que los niños se enfrentan a todas sus acciones de descubrimiento y de relación con las personas y con el mundo que le rodea). Un día, una vez que fue censurado el juego de la pelota, nos cubrimos la cabeza con la camiseta, llamamos a la puerta del policía y, antes de salir corriendo, abucheamos al hombre que representaba la legalidad en nuestro pueblo. El enfado del policía fue mayúsculo y se lo hizo saber a nuestras madres. Pero todo quedó ahí: en el fondo y en la forma, no era más que una travesura propia de niños. Ahora, por mucho esfuerzo que inviertan en leyes, en controlar irracionalmente las necesidades de los muchachos y muchachas y, por extensión, en ver el mundo únicamente desde el prisma de la persona adulta, las travesuras nunca dejarán de ser lo que son. Es decir, a pesar de que en este tiempo confuso exista un ansia desmesurada por la criminalización, nunca dejarán de ser puras y simples travesuras. 
El otro día, sentado en un banco de la plaza que un día su suelo fue de tierra y tuvo en su centro una fuente, estuve recordando viejas historias al tiempo que disfrutaba viendo cómo jugaban a fútbol la chavalada del barrio. Allí estábamos padres acompañando a nuestros hijos, jóvenes, adolescentes y niños que, por cierto, se lo pasaban en grande con la pelota. Y los límites estaban establecidos sin necesidad de señales y de rótulos innecesarios: los unos jugaban y los otros charlábamos y cuidábamos de los más pequeños. Todo fue así hasta que a la plaza llegaron dos mujeres con un bebé. Por lo que ocurrió después, estaba claro que esas mujeres encarnaban el espíritu y la mala leche de aquel viejo policía. Una de las bondades de la plaza es que cuenta con varios bancos que permanecen a la sombra gracias a la arboleda. Las últimas personas en llegar comenzaron mal: sin necesidad de hablar, los que allí estábamos ya habíamos establecido unas reglas y límites de convivencia y todo fluía. Comenzaron mal porque para sus reales traseros, buscaron un banco que ya formaba parte del terreno de juego de los chavales. Pudieron haber elegido otro lugar en la plaza para sentarse pero, al igual que muchas otras personas adultas, comprenden y viven su mundo únicamente desde su perspectiva limitada y sesgada de la realidad plural en la que vivimos. Y las dos mujeres, cuya empatía brillaba por su ausencia, generaron tensión donde antes reinaba el buen ambiente. Y los chicos pararon el juego pero me fui con la certeza y la seguridad de que volverán a jugar en el mismo lugar. La acometividad no puede ser controlada ni prohibida por espíritus intolerantes que parecen haber olvidado lo que un día, con toda seguridad, fuimos y seguiremos siendo: puro juego, pura energía, pura y simple vida.

25 julio, 2014

El encuentro.


Nos encontramos en un lugar en el que ondean las banderas independentistas. Han elegido lugares llamativos para situar sus aspiraciones: el castillo y la isla. Mi aspiración, en cambio, es que nos regalemos el derecho de Autodeterminación. La presencia de banderas mientras se hacen las demandas correspondientes no es más que una forma de anticipar el resultado y unos intereses –los que sean-. Como siempre me he quejado de la sobradad capacidad del personal para imponer en lugar de convencer, creo que la presencia en la calle de las personas que aspiran al cambio –el que sea- ha de ir precisamente por otro camino. Me refiero a todas esas capacidades que tenemos o que podemos aprender, para hacer parir al personal sus propias ideas y, cuando sea preciso, sus propias banderas.
La tormenta que estoy viendo en estos momentos es espectacular. Nuestra pareja de amigos ya se ha marchado. Me he quedado con ganas de decirle a mi amiga que es una mujer maravillosa y que, en su ser, anidan unas capacidades asombrosas: su sonrisa y su capacidad para hacer sentir bien a las personas con las que se relaciona. Y su pensamiento alejado de cualquier inmovilismo y de cualquier sectarismo retrógrado.
En este encuentro breve pero intenso compruebo una vez más la huella que ha dejado en mí esta chica.
Me despido con la certeza de que nos volveremos a ver.

08 julio, 2014

Juan 15, 12.

Ahora que vuelven a lanzar bombas para imponer su verdad absoluta. Precisamente en este momento, hay que recordar un pasaje evangélico, el de Juan 15, 12, en el que Jesús dice a sus discípulos: “El mandamiento mío es éste: que os améis mutuamente como os amé”. Ese pasaje es un resumen de la Ley que Dios había dictado a Moisés en el Sinaí. Todo lo demás y que se incluye dentro de la Torah no son más que explicaciones del citado pasaje...

28 junio, 2014

1973.

Aquel tiempo existió en el barrio en el que me crié. Vidas que se extinguieron rápido, muy rápido, a penas lo que dura un suspiro. Vidas extinguidas como consecuencia de una huida hacia delante que se manifestaba a través de un consumo excesivo. Tenían toda la vida por delante –al igual que toda la desinformación posible-. También teníamos una parroquia cristiana que no supo qué hacer. Contábamos con una Comunidad que tampoco sabía qué hacer ni a dónde mirar. Pero como dice un amigo, sí sabían que había que perseguir, condenar y matar a Judas. Y así fue: ¡qué fácil resulta culpar a los padres y a los hijos cuando ambos fracasan! La mentalidad milenaria, forjada a sangre y fuego, no podía entenderlo: padres e hijos forman parte de una misma cadena. El gran templo del barrio, que había proyectado sus muros hacia el cielo, no liberó: las mujeres arrodilladas abandonaban la casa de Dios con toda la culpa a sus espaldas. Y la Comunidad lo tenía claro: donde había travesura -propia de chavales- encontraron vagos, maleantes y ladrones a los que la vida se les escapaba por las venas. Nunca en mi barrio hubo una manifestación que portase el sentido común: vidas extinguidas por un consumo excesivo gracias a una venta masiva de veneno. De igual manera, por estas calles por las que hoy paseo, sigue ocurriendo lo mismo. Nos queda el recuerdo y, de nuevo, como dice un amigo, la muerte parece que no existe. Una élite habla acerca de la legalización como panacea –yo me muestro reacio, ya que, considero que la raíz del problema es otro-. Mientras tanto, en nuestras calles, ya vivimos otro tiempo. Otro tiempo sí pero no otras costumbres: el consumo excesivo persiste. La Comunidad se empeña en, una y otra vez, permanecer en la derrota. Esto último hace que muchas vidas continúen apostando por la evasión gracias a la venta excesiva de todo tipo de elixires. Y mientras tanto, la chavalada en busca de referentes, tiende a imitar viejas costumbres.

The Get Up Kids.



27 junio, 2014

San Lázaro.

El rubio -por su propia cuenta y por su propio instinto de conservación- descubrió el límite. Vamos, que no acabó en el lago con los patos: aunque tampoco hubiese ocurrido nada, ya que, no se trataba de patos-pirañas. La morena, más prudente, disfrutando de la aventura desde una distancia óptima.

26 junio, 2014

¿Revolucionario?

¿Qué mundo nuevo es ese que viene tan revolucionario? Si en el fondo nunca hemos dejado de buscar a Judas. Julio Rubio.

Estaba muy contento, porque en aquellas jornadas “anticarcelarias” la gente entendería a la chavalada de mi barrio que está presa.
Gente sensible que entenderían el sufrimiento psicológico y el deterioro constante que provoca las prisiones y el aislamiento, no solo en los presos, si no también en sus familias y allegados.

Todos estaban de acuerdo; “¡La cárcel hay que derribarla porque es producto del sistema Capitalista y del Estado!”
Una chica levantó la mano, dijo que le habían violado, y que sintiéndolo mucho, a sus violadores les deseaba la muerte. Y encendió la mecha;
- ¡¡Claro que si!! Y más ¡¡yo les cortaría la cabeza!!
- ¡¡Yo les lapidaría!!
- Claro que si, la justicia la debe ejercer el Pueblo ¡no las instituciones del Estado! Y haríamos un juicio popular y decidiríamos entre todas y todos qué hacer con el violador, y si sale muerte ¡¡¡muerte!!!

Y las jornadas “anticarcelarias” se transformaron en jornadas “Pro - pena de muerte”
Y yo pensé; “si tengo que elegir para mi chaval entre cárcel o lapidación, elijo cárcel”
Y me pasó lo mismo con guerrilleros salvadoreños que habían luchado por la revolución; “¡¡A los pandilleros mareros hay que matarlos!!”
Y me pasó lo mismo con las asociaciones de animales; “¡A los maltratadores de perros hay que hacerles lo mismo que hicieron al animal!”
Y me pasó lo mismo con las asociaciones contra el Bullying en las aulas; “¡¡Al niño abusador hay que expulsarle y aislarle y multarle!!”
Al oír los disparos de los fusilamientos, Platero (el burro) se asusta. Juan Ramón (el poeta) le acaricia; - vamos tonto, no tengas miedo, solo están matando a Judas –
La Humanidad siempre matando a Judas, buscándole para condenarle, juzgarle, encerrarle…
¿Qué mundo nuevo es ese que viene tan revolucionario? Si en el fondo nunca hemos dejado de buscar a Judas.