31 diciembre, 2013

30 diciembre, 2013

Cachorros de nadie.


Mi querida amiga Mari Bea me ha regalado hoy uno de los libros de referencia de los mal llamados "marginados". En la contraportada del libro puedo leer: 
Los "cachorros de nadie", protagonistas de estas páginas, son llamados por muchos inadaptados, psicópatas, tarados, viciosos, marginados, delincuentes, subproductos del desarrollo…
Para que el análisis supere el simplismo caricaturizador, debería preguntarse: "marginados ¿respecto a qué, hasta dónde? ¿por qué el 100 por 100 de las personas acogidas en centros de reforma proceden de familias extremadamente pobres e indefensas y por qué las cárceles de jóvenes albergan idéntica población?"
Es ahora, con la formación que estoy adquiriendo, cuando comprendo aquella leyenda impresa en los discos que editaba Aloud Music Ltd: TAKE CARE OF YOUR CHILDREN. Sin duda alguna, ahora creo que lo entiendo todo. 

Querida, gracias por tu generosidad y por tu sabiduría.

Por una salida global al Capitalismo.


Escucho atentamente que Ramos y Gabi –desafortunadamente, no forman un dúo cómico- jugarán hoy para ayudar a Filipinas. Si los gobiernos del mundo ya hubiesen puesto en marcha un plan global para velar por la salud de la Tierra, entonces la pachanga benéfica de Ramos y Gabi no me generaría tanta incertidumbre. Pero resulta que todo queda en eso, en una pose, en unos chicos forrados de pasta dando la cara por un gobierno infame. 

Digan lo que digan los que no hacen más que mirar para otro lado e incitar a una masa silenciosa –muchas veces inconsciente- a que no cese su consumo con el fin de mantener su rabiosa opulencia, la alternativa a la devastación de la Tierra pasa por una salida global al Capitalismo.

29 diciembre, 2013

Irrespetuosos.


Esta mañana tras leer la entrevista me he quedado muy preocupado. Son este tipo de personas las que gobiernan un barco que está a punto de chocar contra un acantilado -colapso de la tierra-. Son estas personas las que se niegan a cambiar el rumbo -adoptar políticas respetuosas y saludables con la Tierra-....: 


"Extremadura tiene que hacer un esfuerzo notable, radical, para compensarse industrialmente, cosa que nunca se ha hecho, ni cuando se ha intentado, por ejemplo, con la refinería, fuese de Gallardo o de quien fuese. Y luego hay una variable que a mí me asusta y además pertenece al marco de las políticas europeas. Es la que tiene que ver con el medioambiente. Soy muy respetuoso con el medio ambiente. Todo lo que tiene que ver con el medioambiente marca una impronta, pero no puede ocurrir es que esas políticas ambientalistas se lleven hasta las últimas consecuencias, hasta bloquear nuestra proyección industrial. –O sea, que se mida también el efecto que el maximalismo medioambiental tiene en la sociedad. –Ahora habría un importante foco de creación de empleo, incluso de dinamización del sector de la construcción, que, debido a estos condicionamientos que tienen que ver con el proteccionismo medioambiental, no se pueden explotar. Es el de la segunda vivienda en el campo. También para familias de clase media o hasta media baja. Todo está paralizado a niveles increíbles por las coberturas proteccionistas de muchos territorios".
Antonio Ventura Díaz Díaz. Diario HOY Extremadura. 29 de diciembre de 2013

25 diciembre, 2013

Guardarraya.


Gracias por tu apoyo.

Juantxu! Gracias por tu apoyo. ¿Quieres saber cuál es el secreto? Hacer caso al corazón antes que intervenga la cabeza. Con mucho cariño. Julio. 18 de diciembre de 2013.

Releyendo.


Acabando el año como lo empecé. Releyendo algunos capítulos de Decimocuarto Asalto. La Adolescencia Golpeada. Klinamen Editorial

Acerca de Julio Rubio Gómez, me contaba el otro día un amigo: Julio, no es un escritor de libros leídos, lo es de experiencias vividas. 
Tiene mucho sentido que el beneficio de su libro esté destinado a proyectos de carácter anticapitalistas y específicamente un euro vaya directamente a chavales, sin intermediarios, para sus gastos, sus proyectos, sus ilusiones...
También tiene sentido que el coste de producción por ejemplar sea de 2.70 euros y que el autor invite a la reproducción total o parcial del texto para su debate y/o difusión no comercial.
Gracias a experiencias vividas y después escritas como las del ejemplo anterior, comprendo mejor lo que me dijeron el otro día en la comida: las palabras se las lleva el viento. Más claro, imposible.

20 diciembre, 2013

Así sí.


Yo no he dicho que no exista una violencia estructural por parte del Estado. Aquí, en este foro virtual, creo que podemos obviar lo anterior. Lo mismo que podemos obviar que el parlamentarismo español -salvo honrosas excepciones- esté muerto. Y sí, la gente de la calle y en especial los que hayan votado al bipartidismo e incluso los que hayan votado como en mi caso a IU -en Extremadura esta fuerza política también parece que es cómplice de los saqueadores del Estado- deberían tener mala conciencia. Pero para tener mala conciencia primero hay que tener, valga la redundancia, conciencia y además, información y cultura. Un ejemplo de hace décadas: aquellos que votaron el Sí o el No a la OTAN, en realidad y en general, no sabían lo que votaban. En la actualidad habrá votantes del PP muy conscientes con las políticas que están llevando a cabo pero habrá otras muchas personas que voten por inercia o por aquello que también se acordó en los Pactos de la Moncloa de los años 70: desinformar y mantener en la ignorancia a una masa de la población que se convertiría más tarde en esa masa silenciosa y consumista y, según vosotros fascistas, a la que tanto odio le tenéis. Con lo anterior quiero poner de manifiesto que no podéis estar tan seguros de que todos los votantes de las fuerzas políticas que están saqueando el Estado son cómplices conscientes de lo que están haciendo con su voto. Las razones hay que buscarlas en los 30 últimos años de la política de partido que se ha practicado en este país.

La solución que se ha apuntado aquí y con la que estoy radicalmente en total desacuerdo no hace más que condenarnos aún más a la marginalidad más absoluta. Mi propuesta es la siguiente: a la familia española –que con diferencia podría ser la más abierta y dialogante de Europa- no la podemos condenar a la ruptura entre sus miembros porque unos hayan votado al PP, otros al PSOE, otros a los ultraderechistas de CiU y de PNV –restos del carlismo-, otros simpatizantes y militantes de aquel PC que en los 70 pactó con el PSOE desterrar a la sociedad civil de los focos de poder y decisión….
Intereconomía, por ejemplo, genera odio y fomenta esta ruptura familiar que aquí estáis defendiendo. Y nuestra respuesta, compañeros, debería ser rescatar la política del diálogo. Y con respuestas como las que aquí se han planteado no hacen más que alejarnos de esos familiares votantes, de esos, según vosotros, cómplices del Estado saqueador. Y la política del diálogo que propongo entre nosotros, entre los iguales, tiene como base el Humanismo. Y los que estáis aquí y los que leáis esto, sabéis de sobra que nadie os impide salir a la calle y dar de comer al que lo necesite y compartir un hogar con el que lo necesite….y esto, queridos, no es hacerle competencia al Estado, esto es agarrar la sartén por el mango. 
Nuestro fin debe ser rescatar las comunidades y no ofrecerles como receta el odio y violencia que está aplicando en la actualidad el Estado. Y esta alternativa solo puede llegar a buen puerto desde la palabra y la fraternidad bien entendidas y no la fraternidad sectaria de un grupo que se autoproclama salvador del pueblo oprimido –la historia nos da sobrados ejemplos de aquellos que dejaron de ser oprimidos para ser opresores-. Sumar y no restar todavía más, esta es la receta. La persona –se entiende que demócrata- que decida trascender la marginalidad en la que estamos instaurados ha de ser un modelo a seguir y ha de tener la capacidad de generar identidades: si pretende fomentar el civismo entre sus iguales, él mismo se ha de mostrar cívico haciendo gala de unas habilidades basadas en el respeto y en la educación hacia los demás. Y así con todo: recuperando y construyendo nuestras comunidades sobre unos cimientos sólidos forjados en el Humanismo. 
Por cierto, lo virtual es una herramienta pero nunca será un fin. Desde Internet y desde lo táctil no conseguiremos alterar la dura realidad. Nosotros provenimos del foro y hemos de buscar las complicidades en las sonrisas o en el llanto de nuestros iguales. Y esto último hay que hacerlo en la calle y con la palabra en la mano. 
Y si el mundo que conocimos tiene que colapsar pues que colapse. El caminar hacia lo desconocido será todo un reto para los que creemos en otro mundo nuevo.
Nota: mi canto no es una llamada al abstencionismo electoral de 2015. Es otra cosa. Por ejemplo es un canto al sentido común exigiendo a los que luchan por ocupar el poder que lo hagan para satisfacer nuestros intereses y necesidades, esos intereses y necesidades del pueblo llano al que tanto les gusta nombrar.

19 diciembre, 2013

Así no.

La respuesta social ha de ser otra y no la que propone el compañero Jónatham F. Moriche Vázquez. No nos podemos negar la palabra...
Cuando empiecen a aparecer en tienducas y baretos de barrio carteles de "No se atiende a gentuza del PP", cuando se empiece a aislar a compañeros de trabajo o vecinos peperos, cuando se deje de invitar a las cenas de Nochebuena a los familiares del PP... Entonces de verdad habrá empezado la respuesta social...

El azucarillo.


Lo público, por el simple hecho de ser público, no es obligatoriamente sinónimo de calidad. Las personas con su labor y con su manera de entender el servicio público podrían aportar la calidad a dicho servicio -lo mismo ocurre en lo privado-. Y con personas me refiero a las que hacen uso de ese servicio público como a los asalariados del mismo.

Que los trabajadores y la dirección de un Centro de Educación Infantil público, dependiente de la Junta de Extremadura, me digan que son incapaces de prohibir el consumo de golosinas en sus instalaciones, arroja bastante luz acerca de lo que pretendo explicar. Y no se quedan ahí, no. Responsabilizan a los padres de que eso ocurra, ya que, no pueden obligar a los padres a que no traigan golosinas cuando su hijo hace los años. Y la solución –de calidad- que me ofrecen es que a mis hijos no les van a dar las golosinas. Como padre –cuando estás en tu casa o en la calle- entiendo que puedes hacer lo que te dé la gana en este sentido: si tu opción es darle golosinas a tu hijo desde edades bien tempranas, puedes hacerlo. Pero que lo permita un Centro de Educación Público que manifiesta su sensibilidad con los hábitos alimenticios de los más pequeños, me parece que resta calidad al servicio que ofrecen.
La batalla de las golosinas está perdida desde hace mucho y no pienso vivir en una “isla”. Tampoco voy a hacer que mis hijos –con 26 meses- lo pasen mal viendo cómo a sus compañeros les regalan porquerías mientras que a ellos se las niegan. Ahora, en el momento de llegar a casa seré yo el que decida y es por esta razón por la que la mayoría del contenido de la bolsa de golosinas acaba en la basura -siento que esta actitud sea poco o nada decrecentista-.
Mis hijos en este segundo año de vida ya han probado el azucarillo que menoscaba la voluntad de padres y profesionales de lo público. Yo opto por obsequiar a los compañeros de mis hijos con un bizcocho –sí, lleva azúcar blanco refinado y harina no ecológica- y en ningún momento he dicho que yo sea un ejemplo a seguir. Por cierto, no me digáis que no es tierna la imagen que acompaña al texto.

14 diciembre, 2013

Anarquismo vinculado a terrorismo: ¿lugar común?



Julián Casanova Ruiz, esta semana he leído su artículo, Usos y abusos de la historia. Acerca de los nacionalismos me voy a ahorrar mi opinión pero diré que echo en falta un derecho, una vieja reivindicación: el derecho de autodeterminación.

Pero lo que más me ha llamado la atención de su artículo ha sido la mención al anarquismo. La primera duda que me ha surgido es la siguiente: anarquismo vinculado a terrorismo ¿no es un lugar común?


En un momento del artículo dice: “Las declaraciones interesadas sobre la historia, ampliamente difundidas y manipuladas por medios de comunicación de diferente signo, contribuyen a articular una memoria popular sobre determinados hechos del pasado, hitos de la historia, que tiene poco que ver con el estudio cuidadoso de las pruebas disponibles”. Y yo me pregunto: ¿no es eso precisamente lo que ha ocurrido con la vida y pensamiento libertario en todos los tiempos?

También dices: “Los historiadores debemos contribuir al debate, a la cultura y a la revisión y reconstrucción del pensamiento político y social. Debemos defender el análisis histórico como una herramienta crítica para sacar a la luz las partes ocultas del pasado, lo que otros no quieren recordar”. Y yo me pregunto: ¿qué hacen, por ejemplo, medios de comunicación como El País para sacar las partes ocultas del pasado y presente -porque ahora también hay vida libertaria, aunque sea marginal- de la vida y pensamiento libertario? Un análisis detallado del caso Scala en El País contribuiría a lo que estoy sosteniendo. Lo mismo que un artículo en profundidad firmado por un historiador acerca de cómo se sacaron adelante los Pactos de la Moncloa en los años 70 -incidiendo especialmente en la represión y desmantelamiento del pensamiento libertario y, en general, de la clase obrera. 

Esta semana leía también una entrevista que le hacía La Marea a Alberto San Juan. Una de sus respuestas era la siguiente: “Lo nuevo que inventemos deberá nutrirse de todas las experiencias de emancipación anteriores. Y, sin lugar a dudas, tendrá muchos elementos del anarquismo, del comunismo y del socialismo, pero será algo nuevo, reconociendo quizá nuestra deuda con una de las sensibilidades más perseguidas, ignoradas y despreciadas, como es precisamente, el anarquismo”. 


Parece que los medios masivos de comunicación y algunos historiadores -no digo que sea su caso- siguen esforzándose lo más mínimo en reconocer la deuda pendiente con la vida y pensamiento libertario. En definitiva, contribuyen a mantener a las personas en la ignorancia. 

Por cierto, en los 70 hubo una vida y pensamiento libertario pacífico. Doy ejemplo de ello a través de dos citas: 
“La revolución a la que aspiro jamás puede ser una locura ni un baño de sangre. Hay que aceptar que en un país habitan varios mundos y que lo más importante para cambiarlo son educación, cultura e información”, le decía. Los 70 a destajo -ajoblanco y libertad- .José Ribas. RBA Libros, 2007.

El padre de José Rivas en un momento determinado le contó a su hijo: “Y que hiciera la revista siguiendo el dictamen de mis convicciones, que él también las había tenido y que si yo era verdaderamente anarquista siguiera la moral libertaria, pero que no me dejara embaucar por ningún tipo de violencia ni extremismo. Insistió en que la violencia era el peor rasgo del ser humano y que jamás la usara para imponer mi credo a quienes no pensasen como yo”. Los 70 a destajo -ajoblanco y libertad-. José Ribas. RBA Libros, 2007.


Seguramente que todo se debe a un malentendido pero el caso es que no acabo de entender de su artículo lo siguiente: 

“No creo, por ejemplo, que la historia del anarquismo, tan presente en la Cataluña contemporánea, sus conflictos, luchas de clases y violencia, las ejecuciones en Montjuic, la organización de grupos de pistoleros por parte de la patronal, el terrorismo anarquista o el anticlericalismo, pueda interpretarse como una historia de España contra Cataluña.”

Gracias por su atención.

12 diciembre, 2013

Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Esta mañana me han hablado de este poema...

La poesía es un arma cargada de futuro. Gabriel Celaya.

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmando,
como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.
Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.
Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.
Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Porque vivimos a golpes, porque a penas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica, que puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.
Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.
No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos.

Del libro: Cantos Iberos.
Alicante, Verbo, 1955.

09 diciembre, 2013

Los 70 a destajo.



Manuel Fraga había declarado: “No queremos una democracia libertaria”. Por Santi Soler, un hombre bien informado, sabía que los norteamericanos controlaban finalmente el turbulento proceso portugués a través del socialista Mario Soares, con el apoyo de la Internacional Socialista. ¿Qué harían en nuestro país para detener un proceso libertario que entroncaba con la tradición revolucionaria de los años treinta, que era pacífico y que despertaba consideración en amplios sectores?
Los 70 a destajo -ajoblanco y libertad- .José Ribas. RBA Libros, 2007

En el lugar más alto de la provincia de Badajoz.


05 diciembre, 2013

Concertina.


"El término cuchilla no es neutral. El término técnico es concertina". Fernández Díaz, ministro del Interior.

En la ferretería del barrio en el que trabajo no han sabido decirme qué es una concertina. El amable chico me ha sugerido que busque la información por la Internet. Le he hecho caso y he encontrado lo siguiente: "ESF es una compañía líder en Europa en la fabricación e instalación de alambres de cuchillas tipo CONCERTINA ® para la seguridad perimetral. Con una experiencia de más de 15 años en el sector, ofrece una gran variedad de modelos adaptados a la necesidad de nuestros clientes". 
No hace falta que añada nada más.

02 diciembre, 2013

Porque tenemos palabra.

Existen maravillosas personas que con su obra y su palabra cubren de herrumbre y descrédito la ley del más fuerte. Comenzaré citando a Enrique Martínez Reguera para acabar con otra cita a través de la cual se muestra un ejemplo práctico -y crucial en nuestra historia humana- protagonizado por el Partido Comunista de España y Carrillo en los años 70.

Martínez Reguera nos cuenta y fundamenta:

Empezaré con una afirmación sencilla pero rotunda: desde tiempos inmemoriales, probablemente desde su origen, los seres humanos polarizaron su conducta o relacionándose de manera amigable o prefiriendo la ley del más fuerte.
La ley del más fuerte que responde a relaciones muy primarias, casi siempre llevó la iniciativa, como fuerza bruta, fuerza armada, poder económico o control mediático. Pero la disposición fraternal que también responde a relaciones muy primarias y profundas, ha conseguido seguir rebrotando y en momentos incluso ha logrado sobreponerse. 

La ley del más fuerte es muy adictiva y exige cada vez más, aspira a la hegemonía absoluta. Afortunadamente cuando tal riesgo amenaza suscita en la gente ánimo de rebeldía, por la sencilla razón de que nada humano es absoluto. Hoy precisamente estamos asistiendo a uno de esos momentos en los que la fuerza, aunque de un modo cada vez más sutil, se ha ido adueñando de nuestras relaciones, hasta tal extremo que ya se oye el rumor de la insurrección que se avecina ¡indignaos!

Pero si observamos la Historia, las revueltas siempre concluyeron ratificando la ley del más fuerte, convirtiendo a los oprimidos en opresores. Incluso aquella insurrección radical que en su momento supuso el cristiansimo y pese a ser el Evangelio el manifiesto de fraternidad más rotundo que interpeló a la cultura de occidente, de inmediato fue reencauzado conforme a la ley del más fuerte, abismándonos en atroces cruzadas y sañudas inquisiciones. Como ironizó Monterroso, las ideas que Cristo nos legó son tan buenas que fue necesario toda la organización de la Iglesia para combatirlas. 
La única insurrección que realmente haría avanzar la condición humana, sería la que no ambicionase acumular poder para el dominio, sino poder distributivo y paritario, plétora personal como alguna vez habrá soñado algún anarquista.
Ojalá estuviese llegando el momento en que la fraternidad tomase la iniciativa. Pero aún entonces sin olvidar que la posibilidad de recurrir a la fuerza seguirá agazapada en nuestra condición; y que incluso el anhelo igualitario, si fuese impuesto, agostaría cualquier brote de fraternidad.

La vieja consigna de libertad, igualdad y fraternidad, reclama libertad para la igualdad e igualdad para la fraternidad, no la libertad del zorro en el gallinero. 
Quienes aspiramos a ver instaurada la fraternidad, quienes deseamos que la ley del más fuerte se cubra de herrumbre y descrédito, necesitaremos consolidar nuestra condición de personas, porque la persona es la piedra angular sobre la que se asentó la cultura de occidente. Sin esa noción no tendría sentido hablar de identidad, de libertad ni de responsabilidad. 

Porque nos consideramos personas, valoramos nuestra entereza y dignidad, la solidez de las propias convicciones, esa lealtad a que alude la expresión "tener palabra" o esa consideración que reclama el honor de cada cual. Tales cualidades no surgieron por azar ni fueron nunca una dádiva, sino el resultado de siglos de esfuerzo y reflexión.

Enrique Martínez Reguera. Esa persona que somos. Desde la filosofía, la ética y la política. Editorial Popular. 2012.

Y ahora un ejemplo práctico que, mediante la palabra, logra cubrir de herrumbre y descrédito la ley del más fuerte. Ahora me limitaré a citar a José Ribas:

A las 10:45 de la noche de aquel lunes fatídico, guerrilleros de la extrema derecha, con ayuda de terroristas italianos de la red Gladio -financiada por Estados Unidos y coordinada por la OTAN-, entraron en un despacho laboralista de la calle Atocha y dispararon a bocajarro contra los abogados de CC OO. Seis muertos. Madrid vivió una noche de angustia entre rumores de nuevos asesinatos. Tras una tensa negociación entre líderes comunistas y miembros del Gobierno, la capilla ardiente se instaló en el Palacio de Justicia y aceptó que el entierro fuese público. El país estuvo al borde de una nueva confrontación.
El Partido Comunista de España no cayó en la provocación y dio, en el entierro, una lección de civismo sin precedentes que descolocó a los involucionistas. Miles de personas tomaron la calle, con flores blancas y rojas y el puño en alto en medio de un silencio sobrecogedor. La fuerza de los comunistas españoles era enorme. Santiago Carrillo controlaba férreamente a un partido sereno que buscaba la legalización para que el PSOE no le robara el protagonismo electoral de la izquierda. El PSOE aún era un partido marxista que defendía públicamene la autogestión y los valores de la progresía.
(red Gladio: organizada por los servicios secretos de Estados Unidos en los años cincuenta para impedir el acceso de los comunistas al poder en Italia).

Los 70 a destajo -ajoblando y libertad-. José Ribas. RBA Libros, 2007.


El camino hacia nuestra libertad -digan lo que digan- no puede ser otro que a través de la palabra. He dicho.