30 octubre, 2013

La mala conciencia -revisada y actualizada-.



Crucificados entre el maravilloso devenir histórico y la abominable fábrica de papá, abnegados, indefensos y resignados llevan su mala conciencia de señoritos como los cardenales su púrpura, a párpado caído humildemente, irradian un heroico resistencialismo familiar, una amarga malquerencia de padres acaudalados, un desprecio por cuñados y primos emprendedores y tías devotas en tanto que, paradójicamente, les envuelve un perfume salesiano de mimos de madre rica y de desayuno con natillas: esto les hace sufrir mucho, sobre todo cuando beben vino tinto en compañía de ciertos cojos y jorobados del barrio chino. Entre dos fuegos, condenados a verse criticados por arriba y por abajo, permanecen distantes en las aulas, impenetrables, sólo hablan entre sí y no mucho porque tienen urgentes y especiales misiones que cumplir, incuban dolorosamente expresivas miradas, acarician interminables silencios que dejan crecer ante ellos como árboles, como inteligentes perros de caza olfatean peligros que sólo ellos captan, preparan reuniones y manifestaciones de protesta, se citan por teléfono como amantes malditos y se prestan libros prohibidos. Juan Marsé. Últimas tardes con Teresa. 1ª edición en Club Bruguera 1980 –Primera edición en lengua castellana: Editorial Seix Barral, 1966-.

En la actualidad, todos los que no somos señoritos ¿cómo quedaremos con el tiempo? ¿Qué culpa puede tener, por ejemplo, un poeta comprometido con la sociedad proveniente de una familia rica? ¿Acaso eligió él nacer en esa familia? ¿Qué responsabilidad puede tener un trabajador no comprometido con la sociedad, con conciencia, proveniente de una familia de clase media o pobre? Un trabajador con conciencia y que no pasa a la acción. Sin duda alguna, bastante responsabilidad y mala conciencia. A lo mejor resulta que soy yo el que se está juzgando.

Se trata del último libro que he leído de Juan Marsé. Dejé marcadas varias páginas...

25 octubre, 2013

No sentirse implicados.


Una persona no es “algo” sino “alguien”. A una persona no se la puede reducir a “cosa”. Cuando ciertas ideologías se empecinan en atribuir a ciertas personas alguna forma de fatalidad o determinismo “este niño es un psicópata, nació así, no podemos hacer nada, es irrecuperable”, sin duda lo hacen fantaseando lo relacional como aislado, es decir, a base de cosificarlo para no sentirse implicados. 

Enrique Martínez Reguera, Editorial Popular, Madrid, 2012.

Supongo que evitando reducir a las personas a "cosas", también se contribuye a mejorar la calidad de la educación y sanidad pública. Supongo que puedo resultar inoportuno trayendo esta reflexión en los tiempos que corren de desmantelamiento de la cosa pública. Pero es lo que hay.

20 octubre, 2013

Estamos recuperando nuestras almas 3.



Escohotado en su libro habla de un uso recreativo de las drogas que la legislación debería respetar garantizando así, entiendo, la libertad del individuo a hacer con su vida lo que quiera y en las mejores condiciones que pueda. Creo que este uso recreativo de las drogas es ideal en personas informadas y libres. Julio Rubio Gómez en su libro Decimocuarto Asalto –Editorial Klinamen, año 2010- trata excelentemente el problema de la droga. Relata cómo en los barrios desfavorecidos suelen abundar las sectas y las drogas. En un número muy reducido, en estos mismos barrios, destacan las personas que, en lugar de evadirse con la religión y con las drogas, deciden afrontar los problemas desde la raíz. Keith Richards comparte con los chicos de los que habla Julio Rubio la necesidad de evasión -ya sabemos que Richards en los años setenta era rico-. Por eso le vuelvo a citar, ya que, refuerza la teoría de Julio Rubio Gómez: 

“Yo lo hacía básicamente para esconderme. Esconderme de la fama y de ser otra persona, porque lo único que quería hacer era tocar y sacar adelante a mi familia. Con un tiro de heroína podía pasar por cualquier cosa y nada me importaba”. Keith Richards. Stones in Exile. Stephen Kijak. 2010.

La historia reciente y la actual, nos dan detallada cuenta de las consecuencias negativas del prohibicionismo. La historia actual también nos ofrece las consecuencias nefastas de la legalización de algunas drogas como es el caso del alcohol. En cualquier caso, las drogas nunca deberían asumir la culpa de la estupidez humana. Acabando. Yo opto por la legalización de las drogas y por acabar con los gángsteres. También opto por ofrecerle a las personas alas para volar y no libertad. En una persona desinformada, las drogas serán cualquier cosa menos sinónimo de libertad. Me preocupa la adolescencia golpeada por las drogas y el hecho de que, en general, la sociedad no sepa regalarles alas para volar –en lugar de una libertad prestada-.

En un momento de la película Stones in Exile -Stephen Kijak. 2010-, en una de aquellas sesiones eternas de grabación en la mansión de Keith Richards en el sur de Francia, alguien grita –creo que es la voz de Jagger-: 

“¡Estamos recuperando nuestras almas!”

Estamos recuperando nuestras almas 2.



Te sorprendería lo que ve un niño de ocho años y medio. Lo ven todo. Son como pequeños búhos. Obviamente había cocaína porque mi padre la traía. Recuerdo que había muchos porros. Liábamos porros. Creo que mi función principal en la vida en aquel momento era liar porros. Si llevas una vida decadente, se vuelve oscura. Ésta era decadente, pero no había nada oculto. Todo se hacía a la vista. Pero en aquel punto, estábamos en un momento dulce. Eso fue antes de la oscuridad. Era una especie de puesta de sol antes del ocaso. Jake Weber. Stones in Exile. Stephen Kijak. 2010.

Todos entraban y salían del lugar cuando querían, así que me volví un poco paranoica, era increíble. Entraba en el salón y había un tipo en el sofá que sacaba una bolsa llena de heroína. Todo se desintegró de algún modo y nos drogábamos demasiado, en el desayuno, en la comida y en la cena. Sobre todo al final, pensaba que estaba maldito. Anita Pallenberg. Stones in Exile. Stephen Kijak. 2010.

Pero ¿qué pasa a mediados de septiembre? Keith y todo su séquito, todos esos amigos y agregados, estaban viendo la televisión y alguien entró y robó ocho guitarras, un bajo y el saxofón de Bobby Keys. Simplemente entró en la casa y nadie se dio cuenta. Así era la dejadez y la estupidez que había en esa casa. Bill Wyman. Stones in Exile. Stephen Kijak. 2010.

Es un grupo grande de gente y todos dependen del motor creativo. Si el motor se rompe y no funciona bien, todos van a sufrir de algún modo. Crees que controlas esa vida tan maravillosa y tan agradable, y durante un tiempo es así, pero entonces es esa vida la que empieza a controlarte a ti. Ese es el problema. Mick Jagger. Stones in Exile. Stephen Kijak. 2010.

Yo lo hacía básicamente para esconderme. Esconderme de la fama y de ser otra persona, porque lo único que quería hacer era tocar y sacar adelante a mi familia. Con un tiro de heroína podía pasar por cualquier cosa y nada me importaba. Keith Richards. Stones in Exile. Stephen Kijak. 2010.

Estamos recuperando nuestras almas 1.


Abordar el tema de las drogas no me resulta nada fácil. Temo resultar frívolo o demonizar irracionalmente las drogas. Hace un mes le pregunté a Dani El Rojo: ¿la legalización de la heroína hubiese impedido que limpiases tu chuta con el agua estancada de la calle? Su respuesta -literal- fue la siguiente: “Yo creo que si! Ya que si la vendieran en las farmacias te lo darían con chuta y agua bidestilada”; Las drogas De los orígenes a la prohibición -Alianza Editorial 1994-, es un libro muy condensado que arroja mucha luz sobre el asunto que me preocupa. El autor del libro es Antonio Escohotado. En el diseño de la cubierta aparecen unos fumadores de opio que me recuerdan a Noodles y a sus amigos. Y es que Noodles también necesitó evadirse. Yo también creo que en la actualidad se continúa legislando pensando en los gángsteres.

Hacia 1900 todas las drogas conocidas se encuentran disponibles en farmacias y droguerías, pudiéndose comprar también al fabricante por correo. Esto sucede a nivel planetario...Hay sin duda adictos al opio, la morfina y la heroína, pero el fenómeno en su conjunto -los usuarios moderados e inmoderados- apenas llaman la atención de periódicos o revistas, y nada la de jueces y policías. No es un asunto jurídico, político o de ética social. Antonio Escohotado, Las drogas De los orígenes a la prohibición -Alianza Editorial 1994-.

El Voltead Act, que los europeos conocemos como ley Seca, entró en vigor a comienzos de 1920 con la expresa finalidad de "crear una nueva nación". El propio senador Volstead difundió ese día un mensaje a través de la prensa y la radio, donde entre otras cosas dijo:
Los barrios bajos serán pronto cosa del pasado. Las cárceles y correccionales quedarán vacíos. Todos los hombres volverán a caminar erguidos, sonreirán todas las mujeres y reirán todos los niños. Se cerraron para siempre las puertas del infierno.
Esta ley prescribía multa y prisión para la venta y fabricación de bebidas alcohólicas -seis meses para la primera infracción y cinco años para la siguiente-, así como el cierre durante un año de los locales donde se detectara consumo... Antonio Escohotado, Las drogas De los orígenes a la prohibición -Alianza Editorial 1994-.

En 1932, a los doce años de su vigencia, el precepto ha creado medio millón de nuevos delincuentes y una corrupción a todos los niveles. Un 34% de los Prohibition agents tiene notas desfavorables en su expediente; un 11% es culpable de "extorsión, robo, falsificación de datos, hurto, tráfico y perjurio". Dos ministros -el de Interior y el de Justicia- han sido condenados por conexiones con gangs y contrabando. Hay casi 30.000 personas muertas por beber alcohol metílico y otras destilaciones venenosas, y unas 100.000 con lesiones permanentes como ceguera o parálisis. Tres grandes "familias" -la judía, la irlandesa y la italiana- se reparten el monopolio de violar la ley Volstead, mientras los bebedores se ven en la disyuntiva de alimentar sus clandestinos saloons o acudir a algún médico para obtener una receta de whisky, coñac o vino, por un precio algo superior. Antonio Escohotado, Las drogas De los orígenes a la prohibición -Alianza Editorial 1994-.

En 1933 se deroga la ley Seca, atendiendo a que ha producido "injusticia, hipocresía, criminalización de grandes sectores sociales, corrupción abrumadora y creación del crimen organizado". Las tres "familias", separadas hasta entonces por feroces rivalidades, acuerdan una política de coexistencia pacífica, aconsejable ante la inminente ruina que para ellas representa el fin de esta prohibición...pero el legislador americano ha decidido hace muy poco ilegalizar la producción y venta de heroína -usada hasta ese momento como cura de opiómanos y morfinómanos-, y aquí encontrarán los desolados gángsteres su tabla de salvación. Antonio Escohotado, Las drogas De los orígenes a la prohibición -Alianza Editorial 1994-.



19 octubre, 2013

Liberando espacios para las personas 1.







La cultura no está en la música, está en las personas y para eso hay que practicar desde el ejemplo. Johnny Mac Mathis Junior.




16 octubre, 2013

Rolling Stones.

El pasado domingo compramos esta película en la feria del disco que se celebró en nuestra ciudad. La película estaba marcada a 17 euros. El responsable de la feria nos la dejó en 16 euros y dijo que nos llevávamos una joyita. Ya en casa, comprobamos que tenía razón: ¡qué capacidad creativa tenían en aquellos años esos chicos!

11 octubre, 2013

Adolescencia golpeada.

No me des libertad: dame alas para volar. Este modo de vida para compartir en la convivencia -con chavales, por ejemplo-, se le atribuye a Miguel de Unamuno. Yo lo he aprendido a través de Julio Rubio y de su libro Decimocuarto Asalto. La Adolescencia Golpeada. Libro del que solemos hablar habitualmente en el grupo de convivencia.

07 octubre, 2013

Los 70 a destajo.

Yo no conseguí explicarle que las lecturas demasiado alambicadas estimulaban el elitismo, mientras que leer a sencillos autores anarquistas te ayudaban a ser claro, humano y solidario. José Ribas, Los 70 a destajo.

05 octubre, 2013

Los 70 a destajo.

"Yo no conseguí explicarle que las lecturas demasiado alambicadas estimulaban el elitismo, mientras que leer a sencillos autores anarquistas te ayudaban a ser claro, humano y solidario". 

La cita está extraída del libro de José Ribas, Los 70 a destajo del año 2007. La fotografía que he elegido para la ocasión, la ha realizado mi hermano.

Históricos.

Esta mañana he compartido besos y abrazos con dos personas a las que quiero mucho -Emi y Aris: dos históricos del movimiento asociativo de Aldea Moret-.

02 octubre, 2013

Walsh.

 Proyecto Walsh.

Los 70 a destajo.

...la policía intervino poco en la facultad y los sociales o secretas que teníamos identificados desaparecieron. De hecho, no volví a verlos hasta cinco años más tarde. Reaparecieron tras la restitución provisional de la Generalitat, a finales de 1977, en locales como El Paraigua, el London y la pizzería Rivolta de la calle Hospital con bolsitas de heroína que regalaban a los camellos, en su mayoría gitanos, que hasta entonces sólo pasaban chocolate. Como pude averiguar más tarde, la pionera en este tipo de comportamiento había sido la Administración norteamericana que había hecho lo mismo en California, a fin de destruir a la Nueva Izquierda. En la década de los sesenta, el Departamento de Estado exportaría a Europa este método, el más eficaz para dinamitar los focos de radicalismo. Los llamados Estados democráticos usaron ésas y otras tácticas para modificar conductas y defenderse de la alternativa al sistema capitalista que estaba surgiendo, desde una izquierda que desafiaba tanto el Qué hacer de Lenin como el capitalismo de las multinacionales.

 José Ribas. Los 70 a destajo.