15 noviembre, 2013

El encuentro.


Hace un par de horas me he parado a hablar en la Gran Vía de mi ciudad con el hombre que aparece en la fotografía. No iba fumando e iba acompañado por varias personalidades del PP. Ha sido un encuentro del todo inesperado pero gracias a él, Jesús Posada ha tenido la ocasión de encontrarse con un ciudadano que en ningún momento le ha alagado. A lo mejor ha sido por su edad, el caso es que he iniciado el inesperado encuentro con lo siguiente: en mi ciudad hacen falta más plazas en los geriátricos públicos y Ustedes no hacen más que recortar en estos derechos. Ha sido él, el que ha mencionado la palabras crisis. Yo he continuado con la siguiente realidad aplastante: son muchos los hogares en los que todos sus miembros están sufriendo la dura realidad del paro y, en ocasiones, por las razones que sean, no pueden ni atender a sus mayores ni costearles una plaza en una residencia de anciano privada. Entonces alguien del coro que acompañaba al Presidente del Congreso ha dicho que en España hay muchos millones de parados. Entonces me he sentido reforzado -iluso de mí-. Jesús Posada ha hecho mención a que las medidas adoptadas por el gobierno tendrán resultado. Alguien ha dicho que había que tener paciencia. La última vez que Jesús Posada ha mencionada la palabra crisis yo he matizado: llamas crisis a lo que en realidad es una estafa. Después de esto se han dicho muchas cosas con la mirada. Me han dicho que no hay dinero y yo les he dicho que sí hay dinero y que, en lugar de no perseguir el gran fraude fiscal del gran capital, lo que tenían que hacer era redoblar los esfuerzos en ese sentido. Fernando Jesús Manzano me ha dicho que sí se persigue a esos grandes estafadores. La conversación con Jesús Posada ha acabado y una mujer que ignoro quién era, nos ha sonreído, ha besado la mano de mi hijo y me ha dicho: paciencia. El grupo ha avanzado y Fernando Jesús Manzano se ha separado ligeramente de él. Me ha dicho que es el Presidente de la Asamblea de Extremadura y que estaré contento, ya que, acaban de aprobar la Ley de Renta Básica. Yo le dijo que sé quién es y he sonreído al tiempo que he negado lo que me acababa de contar. Es insuficiente porque se necesita más dinero. Ha sido lo último que ha dicho el de la Asamblea de Extremadura.


De momento, yo ya he descartado a la política de partido como vehículo de expresión adecuado para movilizarme y para impedir la voladura controlada del mundo que conocimos: ¿cómo puedo sentir otra cosa si veo que ahora mismo no existe una fuerza política de partido -tampoco de la izquierda- que tenga la capacidad para canalizar la indignación de las personas que estamos sufriendo la ira del capitalismo? Esa Ley de Renta Básica a la que hace referencia Fernando Jesús Manzano es “hija” y muy querida, de IU Extremadura. No puedo sentir mayor indignación en la despedida -el frío todavía me hace sentir peor-. Me alejo pensando qué satisfacción puede tener la fuerza política IU al repartir las migajas de las migajas que nos deja el capitalismo. Me muerdo el labio porque nunca les he escuchado que les salga del corazón que la solución a todo esto pasa por salir, precisamente, del capitalismo. A todo esto, he de añadir que mi mala conciencia me acompaña mientras escribo todo esto.

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