23 noviembre, 2013

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Asalto 4. En cuanto suena la campana y abandonamos nuestro rincón comenzamos a recibir golpes brutales. No es posible esquivarlos. Todavía tenemos esperanza y también conciencia. Ese duro derechazo nos hace permanecer en la lona unos instantes eternos. Se trata del férreo control mediático. Está escrito en los guantes que nos golpean sin piedad: la censura. Y es que nunca nos van a dar palabra en los medios de comunicación del sistema para tener la opción de poder incidir más allá de lo marginal. Ellos controlan los medios y ellos mantienen en la oscuridad la terrible realidad: el Planeta Tierra está terriblemente herido y sus medios de comunicación masivo tendrán como única finalidad incitar al consumo irresponsable y al saqueo de los recursos naturales del planeta.

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