17 mayo, 2013

La voladura controlada del mundo que conocimos.

La nueva reforma educativa que el gobierno acaba de aprobar no es más que un paso más para volar -de manera controlada- el mundo que conocimos.
Esta triste historia comenzó hace mucho. Por ejemplo, Felipe González ya “externalizaba” servicios. Ahora está a sueldo de una multinacional y se niega a hacer público lo necesario que es modificar nuestros hábitos de consumo para así evitar el colapso del mundo en el que vivimos.
El destino que han marcado todos estos personajes que han copado y  copan los puestos de poder es el neoliberalismo salvaje y despiadado. Y el viaje comenzó hace mucho...

Lo he pensado muchas veces y siempre concluyo en lo siguiente: el egoísmo. Creo que podemos tener una educación y sanidad públicas para todas las personas. También creo que lo anterior no debería causar daño a nadie. También creo que quien no esté de acuerdo con lo anterior puede pagar de su bolsillo la educación y la sanidad que quiera. Cuando alguien me dice que no quiere pagar impuestos para que mis hijos estudien en un colegio público, ya que, sus hijos van a un colegio privado y tiene que pagar ya por esa educación privada, siempre concluyo en lo mismo: egoísmo.

Esta nueva reforma educativa es un guiño y una sonrisa a todas esas personas que no quieren pagar impuestos para que nuestros hijos estudien en colegios públicos o para que tengan una sanidad pública. Yo quiero una reforma educativa de verdad y no el capricho del gobierno de turno pero especialmente quiero seguir contando con una educación pública  para todos -incluidos ellos, esos que no me quieren ni a mí ni a los míos-. 

La nueva reforma educativa que el gobierno acaba de aprobar no es más que un paso más para volar -de manera controlada- el mundo que conocimos. Se trata de un guiño. Parece que ríen. A mí me parece que son repugnantemente egoístas.

1 comentario:

MariBea dijo...

Así es, Tato, así es.