09 marzo, 2013

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Mis padres nunca me dijeron lo que tenía que ser en la vida. Me refiero a la profesión que tenía que desempeñar. Eternamente agradecido.
Ya no volví a repetir más en BUP. Por lo tanto, parece que además de actitudes también tenía aptitudes. En mi bachiller no destaqué por ser un alumno brillante pero fui capaz de superar lo que decía aquel maldito informe. Siempre me lo pareció. Lo importante era hacer el camino, el que yo quisiera. Lo importante era comenzar a encontrar mi lugar.
Al finalizar tercero de BUP todavía desconocía mi vocación. En esto también erraba la profecía: nadie podía saber lo que ni yo mismo sabía.

6 comentarios:

Love is Machina dijo...

Me has emocionado hermano, eres grande!

JuanJesusTato dijo...

De nuevo, gracias, hermanita ;)

Anónimo dijo...

Que bella reflexion, me há encantado!

JuanJesusTato dijo...

Muchas gracias ;)

La Perfida Canalla dijo...

Yo siempre he pensado que como es posible evaluar las capacidades de una persona en un informe...
Ese tipo de valoraciones las carga el diablo

Por cierto soy Pérfida
Un saludo coleguita

JuanJesusTato dijo...

Totalmente de acuerdo Pérfida. Gracias y encantado ;)