14 octubre, 2012

Grandes.

Mi primo y yo ganamos las entradas llamando a un programa de radio. Mi entrada a la gloria consistió en adivinar el nombre del líder de la banda -para un seguidor, era fácil-. En aquella noche, creo recordar, de mil novecientos ochenta y nueve, el grupo de personas no superaríamos el medio millar. El concierto fue en la Sala Capitol. Entre los músicos y el público no había nada, nada nos separaba. De hecho, al final del concierto la gente acabó subiéndose al escenario. Yo no recuerdo qué hice. Por entonces ya me parecían grandes, dignos de imitar. Con el paso del tiempo, sencillamente me parece extraordinario lo que les ha ocurrido a esta banda. Anoche tocaron frente a quince mil personas. La entrada no me la regalaron y entre los músicos y el público había una insalvable fortificación. Ya no son lo que eran. Ninguno de nosotros somos lo que éramos. Durante muchos días estuve imaginándo la puesta en escena -yo siempre quise tocar en una banda de rock como la de Roberto Iniesta y llegar a la multitud-. Durante muchos días intenté adivinar cuál sería la primera canción -de los conciertos, el primer tema, el momento en el que los músicos salen al escenario, ese instante, me parece mágico-. Por supuesto no adiviné la canción. Tampoco lo imaginé así, como ocurrió añoche, ese instante en el que la banda se presentó ante quince mil personas. Son una banda que generan mucho dinero y que la gestión de sus espectáculos multitudinarios es cuestionable. Pero eso no me impide disfrutar del espectáculo. Extremoduro, grandes.

2 comentarios:

José Camello Manzano dijo...

La noche del concierto yo estaba en la puerta...con una entrada que me habían regalado, pero éramos dos...Intentamos comprar la segunda, no lo conseguíamos...Un chaval se nos acercó para intentar conseguir la sobrante, la que yo tenía. Le dijimos que esperara a ver. Se veía ansiedad e ilusión y de la vendimos por debajo incluso de su precio...Acto seguido, un señor nos ofreció una entrada, la que esperábamos...Pero ya no la necesitábamos...Sonaba 'Ama,ama...' la canción escrita por Manolo Chinato. Cogimos el coche y nos volvimos a casa, completada la buena obra del día...Por cierto, con la recaudación de la gira, bien podrían llevar metales y vientos. No se van a arruinar, desde luego...Salud

JuanJesusTato dijo...

Me quito el sombrero, Pepe. Abrazos!