28 octubre, 2012

El precio de las cosas.

Cuanto antes comiencen a bajar los precios, mejor. Parece que la locura especulativa de andar por casa, la que protagoniza tanto hijo de vecino, ha llegado a su fin. Algunos, cientos, miles, intentan resistir. Mi amigo es tajante. En lo referente a las plazas de garaje -una pequeñita cosa material ofertada y demandada-. Cincuenta o cuarenta y cinco euros. El propietario que marca en la actualidad esos precios parece que anda despistado o interesado -demasiado, en algunas ocasiones-. Cuarenta euros al mes por una plaza de garaje. El asunto comienza a aproximarse. Me cuenta que conoce a gente que teniendo el piso con garaje y trastero pagados, no dudan en subirse a la que espero algún día sea una leyenda callejera, la de los cincuenta euros por plaza de garaje al mes. No les hace falta más dinero de bolsillo. Me cuenta. Pero cuanto más dinero en el bolsillo, más para gastar. Mi amigo que es propietario de una plaza de garaje ha hecho lo siguiente. Necesitaba una plaza de garaje en otro barrio. Lo más barato que ha encontrado ha sido una por cuarenta euros. La suya la ha alquilado por veinticinco euros. La mitad. ¿Recuerdas el día que pusimos los carteles? Por la tarde me llamaron cinco personas. Mi amigo nunca será beatificado pero parece que está en el camino. Después del rato que comparto con mi amigo la única conclusión que se saco es: la culpa de todo la tienen los chinos.

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