17 septiembre, 2012

La recompensa.

Hoy he vuelto a ver al señor López. Ha bromeado acerca de la gran cantidad de botellas de agua que llevaba. También me ha regalado un chiste de chicos de supermercado. Me ha preguntado si sabía lo que llevaba entre las piernas Margaret Thatcher al abandonar el número 10 de Downing Street. ¿Sabes quién es Thatcher, no?, he asentido con la cabeza. Un corte inglés. He sonreído pero más él sacando a relucir su gran dentadura amarillenta. Lo que me ha parecido más interesante ha sido lo del poli. Hace unos días un madero perdió un bolso -placa incluida-. Había ofrecido una recompensa. La cartera ha aparecido en el supermercado del señor López. Ahora le veo cómo intenta repartirse los cincuenta euros del motín con una de sus compañeras. Le reprocha que no quiera repartir el dinero con todos los compañeros. El señor López argumenta que no tiene tiempo para tomar unas copas después del trabajo. Buen intento. Creo que los chistes se le dan un poco mejor.

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