01 agosto, 2012

Las golosinas.

Aunque hubo más vendedores, a estas tres señoras solía comprarle golosinas: la Tecla, la Benigna y la Pipera. La señora Tecla era la que vivía más cerca de la casa de mi abuela. Tres o cuatro casas más arriba, podía encontrar caretas de los payasos de la tele y golosinas diversas. La señora Tecla siempre tenía las manos húmedas. Cuando iba a comprar, en ocasiones, estaba cocinando. Entonces agarraba un trapo, se secaba las manos y te daba las golosinas. Era justo en el momento en el que le daba el duro cuando notaba la humedad de sus manos. La señora Benigna vendía unas tortas de arroz muy ricas.

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