28 junio, 2012

Los olvidados.

No me arrepiento de no haber cruzado la calle para verle, en la cama, enfermo. Su madre insistió. Así conocerás las consecuencias de la heroína. Fue lo más acertado. No cruzar la calle. Le recuerdo alto, moreno, guapo. Cuando todavía se sentía con vida organizó un equipo de fútbol con los chavales del barrio. Al verano siguiente mi tía le contó a mi madre que había muerto.

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