21 febrero, 2012

España.



Lo que ha ocurrido en Valencia es muy grave. Cómo le cuentas ahora a un zagal que ha sido apaleado o que ha visto las terribles imágenes que no debe recurrir a la violencia gratuita para alcanzar sus fines. Cómo le explicas a un zagal que no debe recurrir a la violencia cuando el ministro ha reforzado a los que le han roto la cara (a esos perros rabiosos, a lo sumo, le caerá una multita). Cómo convences a un zagal de que este sistema es comprensivo, tolerante y democrático con las personas que discrepan. No lo llamemos dictadura, ya que, está palabra le viene grande a algunas personas ¿verdad, señor ministro? Además, la realidad es otra muy distinta a la que se vive en una dictadura: te rompen la cara por hacer uso de un derecho legítimo, a la salida del hospital te roban el parte de lesiones, te etiquetan como antisistema o como terrorista y, finalmente, los medios de comunicación, convencen a ese sector de la población: "algo habrán hecho para recibir esos palos".

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