23 julio, 2011

Si no te veo...me tropiezo.

Pese a la millonada que se ha invertido en la Plaza Mayor de Cáceres, he de reconocer que me ha gustado el resultado final. Capoeira, batuca, patinadores, coches teledirigidos y hasta procesiones. Me encanta el ambiente que hay desde que se ha peatonalizado el espacio. Precisamente eso, era necesario hacer muy poco para que las personas recuperásemos ese espacio para nuestro disfrute.
Señora Elena Nevado, imagino que al igual que sus predecesores, usted también querrá meterle mano a la plaza. Es más, me consta que ya ha empezado. Ha cerrado el grifo y ya no hay ese riego automático que refrescaba y limpiaba la plaza. Imagino que la decisión se habrá basado en el ahorro de agua. O esa fuente de agua y luces de colores que eran la alegría de los más pequeños y no tanto de algunos padres. Con su llegada, la fuente ha pasado a la historia más reciente. El ahorro es necesario pero esa idea de hacer más con menos me desconcierta un poco.
Como de momento parece que ya no hay más grifos que cerrar en la plaza, querría invitarle a que se sentase algún día en uno de sus bancos, en uno de esos que aparecen en la foto de arriba. Gracias a ese bordillo con esa ligera inclinación, muchas personas se han resbalado y han ido a parar al suelo. Afortunadamente las caídas son pocas pero los resbalones, como usted misma podrá comprobar, son muy numerosos. Lo dicho, cuando no pueda frenar su megalomanía y sus ansias de reforma y una plaza nueva se muestre deslumbrante en su imaginación, no se olvide del bordillito (le desaconsejo la bandeja o el paseo marítimo que afearon de narices la plaza anterior). Mientras tanto, no permita usted entrar a los taxis en la plaza que para eso es peatonal. Gracias.

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