27 marzo, 2011

Tendrás que hacer algo, no te vas a pasar toda la vida así

Tito y yo ya estábamos en la universidad, en nuestro primer año de carrera. Marquitos, con el fin de prepararse la selectividad, iba de oyente a algunas asignaturas de COU, una de ellas era literatura. Y claro, el muchachito seguía con sus temores. Marquitos siempre cuenta todo esto con mucho aplomo y con una sonrisa. A pesar de que nunca había hablado con aquel profesor le caía muy bien. Un día, al finalizar la clase, sintió la necesidad de hablar con él. Cuenta Marquitos que, de alguna manera, quería pedirle disculpas por no participar en su clase. En realidad lo que buscaba es que alguien le ayudase. Del nerviosismo que tenía encima nunca logra recordar las palabras que pronunció exactamente. Lo que sí recuerda bien y aquí es cuando Marquitos sonríe, es lo que dijo aquel profesor: tendrás que hacer algo, no te vas a pasar toda la vida así.
Marquitos fue durante un mes a un logopeda y el asunto se solucionó. Dejó, poco a poco, de tener pánico y hoy día es un tipo bastante seguro que podría hablar en cualquier tribuna del mundo.
Marquitos continúa dándole las gracias a aquel profesor.

Aquel profesor era y es Santos Domínguez.

2 comentarios:

André R. dijo...

Me gustó la relatoria

JuanJesusTato dijo...

Muchas gracias!