26 marzo, 2011

Marcos.

Estoy en el barrio. He venido a ver a mis padres. Tenemos que vernos. Marcos ya sabía que el miércoles inauguraban el Embarcadero. Sus padres viven muy cerca...Nos encontramos en la plaza, en la plaza de España de Aldea Moret. Marcos me dio un abrazo y me besó en la cara. No ha cambiado. La verdad es que siempre tuvo razón: no existe ningún motivo por el que los hombres, al saludarse, no deban besarse y abrazarse.

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