05 febrero, 2011

La espera.

Algunos días el barrio duerme. Recuerdo mi niñez y el pueblino me parece cada vez más pequeño. Esperan. Creo que no deberían esperar una vida mejor. Una vida diferente, eso es. Con deseo, feliz. Semanario en mano. Juan Manuel me suele cabrear. Arturo Pérez Reverte me gusta más. Hace unas semanas contaba que a los protagonistas de la guerra civil no había que juzgarlos por su ideología sino por sus actos. Me acordé del hermano de mi abuela. Probablemente no sabría qué pintaba allí. Con toda seguridad estaba limpio. Su sangre no estaba contaminada como la de los sucios golpistas, como la de los caciques, como la de aquellos curas que nunca sintieron a Dios. Nunca lo apretó.

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