23 enero, 2011

Se ha liberado un demonio. Dos.

Me ha hecho reflexionar y preguntarme acerca de dónde proviene mi naturaleza descarnada y mi falta de sensibilidad. He visto algunas películas de Lars Von Trier pero no la que menciona Juan Manuel. En cambio, he visto algunas películas de Michael Hanecke, incluida la que menciona Juan Manuel. No me parece que estas personas hagan un cine descarnado (parece que el diablo que anda suelto, me tiene el buen juicio anulado). Me gustaría preguntarle a Juan Manuel qué opinión le merece, por ejemplo, el cuadro de Goya, Saturno devorando a sus hijos. Lo mismo se espanta. O preguntarle acerca de esas otras obras que cuelgan, por ejemplo, en catedrales y en las que se ve a un Santiago rebanándoles el cuello a todos los "infieles" que se le cruzan. Lo mismo también le espanta. Parece que me pierdo pero me gustaría contarle a Juan Manuel que antes del cine de Trier o de Hanecke, mis ojos vieron cosas horribles aunque en el instituto destacasen, lógicamente, por su arte (no exento de una temática cruel). Mi naturaleza descarnada no tiene solución. Se lo preguntaré a Juan Manuel.

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