13 mayo, 2009

La píldora: una medida antipopular.

La industria farmacéutica acoge con entusiasmo la medida socialista: vendamos la píldora a veinte euros y sin receta (las farmacias del Opus objetarán y se quedarán como están o compensarán la falta de ese nuevo ingreso con la venta de otros medicamentos sin receta: una farmacia es una empresa, no una ONG). Me gustaría que alguien realizase una encuesta en Aldea Moret. Una encuesta especialmente dirigida a las familias con menos ingresos económicos o, directamente, a las que no ingresan nada. Estoy seguro de que habría personas que no sabrían lo que se le está preguntando. Otras, probablemente, dirían que con veinte euros se pueden comprar más cosas que una simple pastilla. La realidad luego es otra: criar y educar a un hijo son algo más que veinte euros. Pero mejor parar aquí porque ya estaríamos exigiendo y juzgando los comportamientos y actitudes de unas personas a las que la sociedad les da la espalda.
Antes, que yo sepa, por lo menos en Extremadura, podías acudir al servicio de urgencias de tu localidad. Le explicabas el problema y te daban "la píldora del día después" (principio activo levonorgestrel). Te la daban gratis y te aconsejaban ir a planificación familiar o lo que necesitases. Supongo que ahora, por lo menos en Extremadura, el asunto seguirá igual. La duda es que el sistema público de salud deje de dar el medicamento una vez que comience la comercialización de éste en las farmacias ¡Bendita medida popular! Para mi, como pequeño burgués, me podría ahorrar la molestia de tener que andar dando explicaciones (me refiero, claro está, a si tuviese que acompañar a mi compañera a algún servicio de urgencias o a planificación familiar...). Lo realmente acertado sería que la píldora la suministrase el médico de familia en el centro de salud. Doy por sentado el trabajo educativo que ha de acompañar antes, durante y después a todo lo que rodea el asunto. Pero si una persona quiere la píldora hay que dársela gratis, facilitando su acceso a la misma y sin juzgar sus actos. Y las personas que no vean la utilidad del medicamento, sencillamente que no hagan uso de él. Para el resto de personas, eliminemos las trabas.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Deberia ser gratis eso si, pero no utilizarla de forma irracional.