26 noviembre, 2008

II enjabonada.

El sábado 29 de noviembre, a las 10 horas, llevaremos a cabo la "II enjabonada de Aldea Moret". Una vez más haremos jabón a partir de aceites vegetales usados. Esta vez nos encontraremos en la barriada de Santa Lucía, Aldea Moret.

15 noviembre, 2008

A mis queridos paranoicos.

Si estamos más parados no es debido a que ahora no podamos criticar al actual Ayuntamiento de Cáceres. Seguimos haciendo lo que nos da la gana, mis queridos paranoicos. No hay nada de eso. Vuestra paranoia me hace gracia porque os tengo cariño. Llevamos cuatro años. Los dos primeros fueron de una actividad frenética. Nos comimos el mundo o al menos eso nos pareció. Ahora estamos reinventándonos e intentando mantenernos con vida. No nos hemos vendido, mis queridos paranoicos. Estamos cansados pero no derrotados. Seguimos los de siempre y tenemos la suerte de no sucumbir a ese mal que padecen los políticos: la disciplina de partido. También somos disciplinados, mis queridos paranoicos. Disciplinados pero no en lo absurdo: tenemos la suerte de poder convivir personas con diferentes ideas. Eso puede que os sorprenda o no. Me importa muy poco. Seguimos aquí y no nos debemos a nadie. Nos debemos a nosotros mismos, a la gente que nos quiere y a nuestro barrio. Aldea Moret, si lo deseas, mi querido paranoico, también puede ser tu barrio.

11 noviembre, 2008

La cochinilla.

La cochinilla no estaba en la tierra. La cochinilla no estaba en el barro. Cuatro o cinco kilómetros por pistas de tierra. Al final llegamos al cortijo. Dicen que el tercer mundo está lejos de aquí. Puede ser. Hoy soy optimista pero lo que apareció ante mis ojos era pura miseria horrenda. Una miseria enquistada. Una miseria de las que duele en el alma. De las que molestan al respirar. Es lo que tiene el olor a mierda. El olor a miseria. Aquello estaba abandonado pero las aceitunas estaban recogidas. El cortijo no tenía apenas cubierta pero extrañamente había herramientas de trabajo. Escaleras y grandes cestos. Ni luz ni agua corriente. Seis euros recubiertos de mierda por recoger unas aceitunas. Contaban que desconocían el nombre del dueño del cortijo. Siempre le llamamos "jefe". El miedo siempre aparece allí donde la miseria es impuesta. La cochinilla no estaba en la tierra. En la tierra no estaba. La cochinilla estaba en la mala sangre del "jefe". Al regresar a Aldea Moret todo me olía cercano y sano. Duro viaje el del lunes. Para olvidar.

06 noviembre, 2008

Andrea.

Hoy ha nacido Andrea. Es muy guapa. Es guapa como su madre. Es guapa como su padre. Es guapa como sus abuelas y como su tía Beatrice. Beatrice también es muy guapa. Me gustan mucho los ojos y los labios de Andrea. Y los de Alicia también.

04 noviembre, 2008

Tierra.

El autobús iba despacio. Desde la ventana he visto el barrio. Aldea Moret parece que no cambia. Yo sí. Decía un viejo que la reina, debajo de sus pelos tenía escamas. No le he entendido. Tampoco al conductor cuando decía que en el socavón de la carretera había muertos y que un juez de renombre se iba a personar en el lugar. No entiendo nada. Otro viejo decía que mejor dejar las cosas como están. Decía que temía una nueva revolución. Cuando he regresado Aldea Moret seguía igual. Saldremos en películas, seguro. Para verlas en casa y recrearnos. Las promesas. Como las de ese que dicen que es negro y que va a cambiar el mundo. No tenía ni dos semanas. Una renuncia voluntaria. Cuando tenga veinte años, Aldea Moret habrá cambiado. Y los negros serán negros de verdad. Y no habrá falsas promesas. No le gustaba el chupete. Yo tampoco entiendo nada.