08 agosto, 2008

Memoria del horror.

Aldea Moret. La televisión habla. El sinvergüenza no ha dado una. A por ellos, les ha dicho. Todo el año paseándose. Todo la vida sin dar ni golpe y lo más ingenioso que se le ocurre decir es a por ellos. Cada uno puede pensar y decir lo que quiera, por lo menos aquí. Faltaría más. En aquel garaje no perdían el tiempo. A por ellos. Los gritos. La muerte. Los que no pensaban en el fútbol eran los que morían. Y los que morían eran los que soñaban con alcanzar algún día la libertad y la democracia. Todo me parece muy reciente. Hoy se me antoja comparar aquello con lo que está a punto de empezar. Cada uno puede pensar y decir lo que quiera, por lo menos aquí. Faltaría más. La ceremonia está a punto. Pero los represores nunca han parado. Los gritos. La muerte. Y al imbécil solo se le ocurre decir a por ellos. Y la otra, la que se creyó que viviría en un cuento, le mira con tranquilidad. La tranquilidad que le permite dedicarse toda la vida a criar a los niños.

06 agosto, 2008

La red.

Lo importante era mantener la red. A veces sin red te caes. A veces sin red no te caes. Y nosotros ya venimos de vuelta de muchas cosas. No es La Berlinale. Tampoco lo pretendemos. “Esto no lo verás en TV” simplemente es nuestro ciclo de cine en Aldea Moret.

Pero lo importante era mantener la red. En este caso lo importante era mantener la red con la UP de Cáceres. Y la red se mantiene sin dejar de ser quienes somos.

Al final hay programa de cine institucional en Aldea Moret.

04 agosto, 2008

El juego de las siete diferencias.

Uno: si quieres jugar, primero observa la fotografía.

Dos: si has observado la fotografía, ahora busca las siete diferencias pinchando en todo este texto que está subrayado y con otro color. Antes de pinchar en el enlace, no te olvides de regresar a este blog.

Tres: Si has encontrado las siete diferencias, también podrás disfrutar del agua de la Fonte da Vila. Sin hallar las siete diferencias también puedes saborear el agua de la Fonte da Vila: solo tendrás que acercarte a Castello de Vide.

Obrigadinho.

Sergio.

El niño de la foto se llama Sergio. Me ha acompañado a lo largo del II Ciclo Documental “Esto no lo verás en TV” de Aldea Moret. Sergio es un niño muy curioso. Todo lo pregunta. Tato, ¿por qué el cable rojo se mete en el agujero rojo? Tato, ¿por qué acercas la pantalla? Tato, ¿por qué hay dos mandos (a distancia) en lugar de uno?

Para este ciclo hemos contado con un nuevo equipo. Ha sido una pequeña inversión que no llega a los trescientos euros. Una pantalla, un reproductor de DVD y un altavoz autoamplificado de ciento veinte vatios. Media hora antes de la proyección preparo el equipo y resuelvo las dudas del niño Sergio: el cable rojo entra en la clavija roja porque son del mismo color. El niño queda satisfecho y yo también.

Gira Patxi Riberos del Tajo 2008.


La foto es de la actuación de Patxi el viernes uno de agosto en Casas de Millán (el pueblo de Luis MOC). Hoy vamos a Pedroso de Acím, el miércoles a Serradilla y el viernes a Torrejón el Rubio. El viaje comienza en Aldea Moret.

Siem Reap.

Ya estamos en Siem Reap, el pueblecito que está al lado de los templos de Angkor. Son templos grandiosos de origen hindú de los siglos IX al XV. Es impresionante ver las raíces de los árboles en armonía con las paredes medio derruidas. La entrada es de 20 dólares cada día, dinero que se queda un magnate del petróleo. Lo más cachondo es que si preguntas a los camboyanos ellos creen que es para su maravilloso gobierno para construir carreteras y mejorar el país...

01 agosto, 2008

El camino.

Ayer tuve el placer de conocer a José Manuel Canales que trabaja en un programa de salud comunitaria en territorio indígena zapatista (Altamirano, Chiapas). José Manuel Canales está de gira por Europa para contar aquello que se nos oculta sobre México. La cita era en la calle Camino Llano, en la librería TodoLibros (IV Ciclo documental “Esto no lo verás en TV”). Ayer comenzó el ciclo con el documental “Caminantes” (Fernando León de Aranoa, España, 2001). Después del documental platicamos un rato. Del Subcomandante Marcos siempre me gustó lo que contaba Paul Kinsgsnorth acerca de él en su libro “Un no, muchos síes: Viaje al epicentro del movimiento de resistencia a la globalización“ (Emecé Editores 2003). Contaba que el Subcomandante Marcos llegó de la capital a las comunidades indígenas con una revolución, la suya. Les habló de Marx y del Marxismo. No consiguió nada. No logró hacer la revolución. Entonces se sentó a escuchar y a aprender. Entre todos hicieron la revolución: queremos un mundo en el que quepan muchos mundos.

José Manuel Canales nos contó que hoy en día, en México, en las comunidades indígenas, la gente sigue muriendo de tuberculosis. Puede haber un centro de salud o un hospital pero para visitar al cardiólogo, por ejemplo, tienes que ir a la capital y para ello necesitas mucha plata. La gente opta, al no tener dinero, por no ir al especialista. Me llamó la atención ver las calles sin asfaltar y ver a las mujeres barriendo la tierra. Nos habló de la corrupción y de los políticos que hacen fortuna a costa de los olvidados. Nos contó que fue invitado a dar una charla en los USA en la Universidad de Harvard, una de las instituciones con mayor prestigio de Estados Unidos y del mundo, cuentan los embaucadores. Nos contó que siempre nos han contado que en esa universidad tan prestigiosa solo estudian las mentes más privilegiadas. En la charla, en Harvard, José Manuel Canales, contó que algunas de esas mentes prestigiosas que han salido de Harvard han sido las responsables directas del saqueo en México. Emocionante: en su casa, en su guarida, en su universidad de mierda, en su mundo a salvo, ponerles un espejo delante y hacerles ver la mierda de mundo que han creado.

Y quiero acabar ya. Quiero acabar con un impulso. Lo podemos tener todo. También un sistema inmoral. Pero el sistema no es algo abstracto: siempre hay responsables. Y podemos seguir derrochando mientras las mujeres en Chiapas barren la tierra o los niños indígenas de México mueren con tres o cuatro años o mientras en Aldea Moret encerramos la miseria en “chavolas verticales”. Podemos mirar para otro lado o señalar el derroche. Y hay muchas formas de derrochar. Ahí va una de ellas.

Usted puede pinchar aquí: "Paripé".

Camboya.

Ya estamos en Camboya. Dos días recorriendo kilómetros por el Mekong y por fin en Phnom Pen. Aquí sólo nos quedaremos a dormir, pues mañana vamos hacia la zona de los templos de Ankor.