28 marzo, 2008

Sombras errantes.

Anoche algunos concejales del PP cacereño y algunos de sus amigos de Aldea Moret se reunieron en la Casa de Cultura de Santa Lucía, en Aldea Moret. Una casa de cultura pública. Sin duda alguna allí se mofaron de la concejala de participación ciudadana que trabaja para que lo público sea público de verdad.

Hace ya un par de semanas la concejala de participación ciudadana del Ayuntamiento de Cáceres nos convocó en la casa de cultura ya mencionada. La esencia de la reunión era la siguiente: como la casa de cultura es pública, el Ayuntamiento de Cáceres va a pasar a gestionarla al igual que el resto de casas de cultura de la ciudad.

A la concejala le regalaron un insulto y algunas amenazas. A las personas que convierten lo público en privado, el anterior Ayuntamiento de Cáceres (PP) creyó regalarles una Casa de Cultura.

Es lamentable a lo que hemos llegado. En Cáceres y en sus barrios con las sedes públicas se compran más que votos. También se compran sombras errantes guiadas por Caronte que bien podría ser encarnado por cualquier concejal sin escrúpulos. Esta virtud, por llamarlo así, no tiene nada que ver con los partidos políticos ni con la derecha y la izquierda. Ya no entiendo de derechas ni de izquierdas. Ni el puño, ni el color rojo, ni la gaviota entienden de gente mezquina.

Lo último que escuché al marcharme fue: “Yo soy ayuntamiento”. Supongo que esta afirmación es la que te da el derecho a apropiarte de los recursos públicos de la ciudad.

27 marzo, 2008

Las primas. El tutor. La mentira.

Está bien utilizar fotos sin permiso. Está bien, sobre todo cuando las personas implicadas no se enteran. Porque no se van a enterar. Y las primas me resultan muy guapas y muy buena gente.

Lo de ser tutor de prácticas va más allá del papel. Me siento responsable. Aunque siempre me gustó estar del otro lado, aquí tampoco se está tan mal. Suerte que soy tutor de una persona con mucha iniciativa. Espero que saque provecho.

La búsqueda creo que ha finalizado hoy. Pese a sus mentiras sigo encontrando en esa madre un gran foco de verdad. Con suerte el chico dormirá de nuevo en casa de su madre. A mi ya no me reconoce. Aunque en el fondo sé que no olvidará el día de la mudanza, la comida y el partido de fútbol en Herreruela. Aldea Moret siempre es el lugar al que regreso.

06 marzo, 2008

El bloque C de la calle Ródano o el fracaso de las políticas sociales.

El viernes pasado visité el bloque C de la calle Ródano. Me acompañaba Alberto y dos personas de una televisión local. Dimos un paseo por casi todo el barrio: de Santa Lucía a las Palomas, de la Abundancia a la Esperanza. El bloque C representa el fracaso de las políticas sociales españolas. Cuando me adentro en la miseria me resulta imposible creer a esos dos personajes del bipartidismo que se pelean por colocar sus traseros en la poltrona de la presidencia del gobierno de España. El bloque C tiene el olor de la miseria. Hasta las paredes huelen a miseria. Sólo hay un tipo de miseria que me provoca rechazo: la miseria moral con traje y corbata mostrada en primeros planos como los de esos programas de entretenimiento a los que han llamado “debates”.

La política social es todo aquello que no sale de las bocas de esos dos embaucadores. Nadie habla de legalizar la droga. A ninguno le interesa. Gracias a esto nos encontramos en la sala de espera del bloque C, un hospital excluido de la Seguridad Social: una sala de espera repleta de enfermos a los que nadie atiende, algunos terminales, con las pupilas dilatadas y el papel de aluminio en la mano. Aunque no es nuestra intención, nos piden que no les grabemos con la cámara. De ser madre, no me gustaría ver a mi hijo obligado por la sociedad a crecer de esta manera. Hace unas semanas una nueva víctima provocada por la miseria moral con traje y corbata. Y ahora me piden el voto. Una petición que huele realmente a miseria. Se trata del inconfundible olor de los que aspiran o tratan de conservar el poder. También es el olor de los bancos, esos filántropos que se aprovechan del dinero negro de la droga. El dinero sucio no se esconde debajo de los colchones. Es el olor de las mafias que se confunde con esta mala suerte de democracia que se respira aquí, en el bloque C de la calle Ródano. En definitiva, es el olor nauseabundo de todas las personas, de todos los negocios y de todas las políticas nefastas que se aprovechan del ilegalizado mundo de la droga. Esa política llamada de seguridad, por ejemplo, parece estar más preocupada por incrementar la venta de alarmas en casas particulares que por atajar el problema de raíz.

Con policías perdiendo el tiempo cacheando a chavales en busca de papelinas; con una sociedad que muestra su doble moral bebiendo, un día sí y otro también, hasta la embriaguez y ante la mirada de los adolescentes (el alcohol es una bebida social, cuentan); con una sociedad que ha fracasado en resolver el grave problema de la propiedad privada cuyas cárceles dan muestra de ello: la mayoría de las personas encerradas han atentando contra la propiedad privada (robos, etc.); sin una educación de verdad que haga libres a las personas para decidir sobre su vida; por el contrario, con una educación basada en la censura y en el oscurantismo provocando un gran deseo de probar lo prohibido; con un sistema educativo que protege al alumno “normalizado” y castiga y repudia al diferente y al que es incapaz de seguir el ritmo escolar (en muchos casos es el ritmo escolar el que no es capaz de seguir el ritmo del alumno supuestamente rebelde). Sin todo esto, me cuesta pensar que la cosa vaya bien. Y lo que me cuesta creer es que el domingo que viene, con mi voto, se vaya a decidir sobre estos asuntos. En los programas electorales no se contempla la legalización de la droga. Hipotecando, de esta manera, la descongestión de la sala de espera del bloque C de la calle Ródano. A este lugar miserable no llegó la política de un enfermo por cama y habitación (que no sé si llegó a algún sitio pero por lo menos se recogió en el programa). Aquí lo que llegó y no lo puedo asegurar, es una “chuta” por persona.

Y lo que más me duele sería el rechazo del barrio a los excluidos. Quiero creer que en Aldea Moret no se rechaza a nadie. Menos aún a los nuestros que viven y mueren desprovistos de traje, corbata y primeros planos en los programas de entretenimiento.

La otra cara de Zapatitos.

“Puedes contar conmigo para el desarrollo industrial de Extremadura, entre lo que se incluye la refinería". Zapatero en el mitin de campaña de ayer, 5 de marzo, en Badajoz.

"Vivimos juntos, decidimos juntos". Buen lema para no volver a creer jamás en Ustedes.

02 marzo, 2008

La mudanza, la comida, la carrera, el partido (desde la grada) y la felicidad.

Un gran día. Radiante. Rodeado de grandes y bellas personas en todos los sentidos.

Esto es la felicidad: todo lo que no aparece en un frío libro de autoayuda.

La mudanza, la comida, la carrera, el partido (desde la grada) y la felicidad. Aldea Moret, Malpartida de Cáceres y Herreruela. La carrera popular en Aldea Moret: una realidad. La felicidad de ayer dura hasta hoy: mi padre y mi madre aplaudiendo y sonriendo. Carmen da sus primeros pasos.

Caro Pepe Libre.

Muito obrigado.

Até já.