08 agosto, 2008

Memoria del horror.

Aldea Moret. La televisión habla. El sinvergüenza no ha dado una. A por ellos, les ha dicho. Todo el año paseándose. Todo la vida sin dar ni golpe y lo más ingenioso que se le ocurre decir es a por ellos. Cada uno puede pensar y decir lo que quiera, por lo menos aquí. Faltaría más. En aquel garaje no perdían el tiempo. A por ellos. Los gritos. La muerte. Los que no pensaban en el fútbol eran los que morían. Y los que morían eran los que soñaban con alcanzar algún día la libertad y la democracia. Todo me parece muy reciente. Hoy se me antoja comparar aquello con lo que está a punto de empezar. Cada uno puede pensar y decir lo que quiera, por lo menos aquí. Faltaría más. La ceremonia está a punto. Pero los represores nunca han parado. Los gritos. La muerte. Y al imbécil solo se le ocurre decir a por ellos. Y la otra, la que se creyó que viviría en un cuento, le mira con tranquilidad. La tranquilidad que le permite dedicarse toda la vida a criar a los niños.

2 comentarios:

KUKA dijo...

Hola, al leer estas palabras me hicistes recordar el momento en que fui testigo de ello, sencillamente chapeau, me quito el sombrero ante tanta maestría, yo creo que no sería capaz de haberlo expresado mejor, soy de tu misma opinión y saber.........., la imagen dio un asco horrible.
Si me lo permites volveré más asiduamente por aquí, te descubrí por mi amigo Francis.......
Por fín hay alguien que piensa como yo sobre la pájara..

Anónimo dijo...

Madre mia¡¡¡
Me remito a una noticia del mes de Marzo, las de las primas¡¡¡
Tienes toda la razón del mundo¡¡¡
¡qué salao eres coño¡
beso enorme desde Don Benitooooo