17 julio, 2008

Perdedores.

Al minero le han colocado una bandera de España en la mano. El minero de hierro con silicosis en sus pulmones de acero te recibe con su bandera. Estás en Aldea Moret y la casa de mis padres acaba de temblar. El suelo es duro en el pueblino. Más dura es la cabeza de esos que se empeñan en levantar casas dinamitando la cultura centenaria de Aldea Moret. Me molesta que se rían de los perdedores. Ese hombre con barbas que pasea por Aldea Moret al que le acompañan palabras y sentimientos asquerosos. No trabaja porque es un vago y a continuación la risa del que se desloma en la gran superficie por cuatro perras de mierda. El otro día en el cine y por segunda vez (era la segunda vez que veía “Bajo las estrellas”. Félix Viscarret. España 2007) me volví a sentir extraño, diferente. Allí estaba Benito Lacunza (Alberto San Juan), contándole a su novia de Madrid que era una miserable porque su padre, el de Benito, acababa de morir y ella solo pensaba en la herencia ¡Cállate borracho, vete a casa! Le gritaban desde la ventana. Y a continuación un cubo de agua en la cabeza de Alberto San Juan. A continuación también las risas en la sala.

La bandera ya está perdiendo su color original. Las risas que provoca el hombre con barbas en Aldea Moret son ya pura rutina. Son unas risas que esconden algo que no acabo de entender.

1 comentario:

esteff dijo...

siempre se rieron de los mineros.
no estoy triste, solo es que me da por escribir así. mis amigas a veces se asustan.
un saludo