29 junio, 2008

El regreso.

Bob Dylan no sonó en toda la noche. Lo intenté pero el amable pincha discos me respondió que quién bailaría con “Like a rolling stones”. Todavía recuerdo a Juanjo en la piscina haciendo movimientos torpes imitando a Dylan mientras tarareaba una de sus canciones. Dylan no sonó pero sí un grupo bastante mediocre llamado Bloomington (aunque no serán tan malos porque el admirable pincha discos se puso a dar botes). El querido y admirable pincha discos sí me aceptó una canción de The Rolling Stones (el tema que sale en la película “Leolo”). Manolo y yo sacamos nuestras “guitarras flotantes” e hicimos nuestros punteos: memorable cuando el de Caleros se colocó la guitarra flotante detrás de la cabeza y se marcó un punteo histórico que dejó a todos los presentes con la boca abierta (una de las melodías celestiales de nuestras guitarras flotantes se la dedicamos a la genial Geles). Pero lo emocionante fue ver a Pepe, Ana, Marian y Juanjo en pleno éxtasis con los guitarrazos de ACDC.

Siempre es un placer regresar a Herreruela, el lugar en el que nunca pasa nada.

2 comentarios:

Achú dijo...

No me digas que nos vas a dar la alegría a los fans de la vuelta de Bloomington???????

JuanJesusTato dijo...

Eso será dentro de 20 años.
Besos.