28 mayo, 2008

Tres, dos, uno, ayer y hoy.

Dos: Beatrice y yo.

Dos: Javier Arroyo y Paul Stocker.

Tres: piano, saxo y flauta.

Dos: fotografías fijas en blanco y negro de Robert Mitchun y Kir Douglas.

Dos: concentración Refinería No y un concierto de AS JAZZ DUET.

Una: mi ausencia (menos mal que Mamen estuvo allí con su fuerza y simpatía. Perdón por no tener el don de la ubicuidad).

Una: dedicatoria brillante de Javier Arroyo a un pueblo que sufre, el pueblo gitano en Italia.

Una frase: “La verdadera culpa, colectiva, general de casi todos los alemanes de entonces fue la de no haber tenido el valor de hablar”. Primo Levi.

Un deseo: que la culpa, colectiva, general, de casi todos los europeos de ahora no sea la de haber callado. En definitiva, que Europa hable y avergüence a los responsables del odio al diferente (desde Berlusconi a Zapatero).

Un día: ayer.

Un final feliz de día: ayer.

Una ilusión de hoy y de mañana: la pequeña ya corre y quiere galletas.

1 comentario:

mamensa dijo...

No fue mi mejor día, pero intenté estar, gracias.