29 julio, 2007

"Rumbo"

RUMBO.ES, que nada tiene que ver con ese insigne exconcejal cacereño que tanto ha hecho por Aldea Moret, es un web site dedicado a los viajes. RUMBO.ES es propiedad y está operado por Red Universal de Marketing y Bookings Online, S.A. (Rumbo).

RUMBO.ES ha estafado a unas amigas y compañeras la cantidad de 2.700 euros. Se iban de viaje a Camboya. Al llegar al aeropuerto se encontraron con la grata sorpresa de que Rumbo no había emitido los billetes que habían comprado (los billetes fueron comprados con cinco meses de antelación y el dinero les fue cobrado). Al intentar hablar con estos señores cuyo eslogan es “Viajes al mejor precio”, les colgaron el teléfono. No hubo viaje a Camboya. Ahora van a emprender un “viaje” por los juzgados para que les devuelvan el dinero que les han robado.

25 julio, 2007

"La alberca prodigiosa"

En Herreruela hay una alberca prodigiosa.

En Herreruela dos personas con la mente abierta atraen a un grupo de personas con la mente también abierta.

Bañarse desnudo es una liberación sobre todo cuando llevas treinta años ocultándote bajo el invento del bañador. También es una liberación el placer de disfrutar de la compañía de este grupo de personas que se dan cita en la alberca prodigiosa.

Obrigado EU!

13 julio, 2007

"Jueves 00 horas"

Miércoles 20:30 horas.

“Me voy un año a Polonia. Si me hubiesen llamado para otro sitio no hubiese ido. Polonia está cerca ¿Vendrás a verme?”

Jueves 14 horas.

Hoy he visto por la televisión a Carlos Totorika (PSE), alcalde de Ermua. Hablaba del “Espíritu de Ermua” y de la necesidad de hacer partícipes a los ciudadanos en el proceso de paz. No ha hablado de Artamugarriak. Pero he querido entenderle varias cosas importantes: la Democracia tiene que dejar de ser Representativa para ser Participativa. Y los ciudadanos tenemos mucho que decir y hacer respecto al proceso de Paz. Otra cosa es que nos dejen participar y no representar como hasta ahora ha ocurrido. Totorika no ha hablado de Artamugarriak, ya que, en realidad no le corresponde hablar de ello. Ideológicamente Totorika está donde está. Como dice el manifiesto de Artamugarriak: no es un colectivo ideológico sino un nodo independiente de una pequeña multitud heterogénea y temporal en apoyo al proceso de paz para resolver el conflicto vasco. No busca ningún objetivo político concreto ni apoya a ninguna de las partes implicadas. Desde Artamugarriak se hace una apuesta por un proceso de paz irreversible y por el desarrollo de una democracia radicalmente participativa, hasta resolver el conflicto de manera definitiva.

En Cáceres creamos una Artamugarriak. Le regalamos una tarde a los medios de comunicación para contarles la acción y para hacerles ver que en el proceso de Paz las personas anónimas también tenemos mucho que decir. La página entera del reportaje con fotografías nuestras nunca se publicó. Las razones: mi amigo y yo no éramos nadie, no éramos conocidos, no éramos nada para pedir la Paz.

Gracias de corazón al periodista que nos escuchó aquella tarde. Gracias a la seriedad que tuvo a la hora de defender nuestro reportaje: en dos líneas no es posible contar un proyecto de Paz nacido desde abajo, desde la calle.

Hoy más que nunca: la Paz es posible.

Jueves 14:30 horas.

Dos noticias terribles seguidas. Una vez más no encuentro el rigor y la seriedad que espero encontrar en medio de tanta desinformación.

La primera referida a los San Fermines, casi una decena de heridos. La segunda, habla de un nuevo fichaje futbolístico injusto a todas luces (injusto por el derroche).

La televisión lo muestra con un realismo que asusta. Pero las palabras no acompañan a las imágenes. Se trata de un herido por asta de toro, el joven está grave pero la fiesta sigue. Podrían hablar del drama y del terror que pasan las mujeres que ven a sus maridos, a sus hijos, correr delante del toro. Podrían contar las muertes que ha habido, las familias que quedaron destrozadas. En lugar de esto la información se centra en los corredores expertos, en los corredores profesionales, como si los toreros profesionales no criasen malvas. Hoy había navarros corneados. Pero claro, habrá sido por los borrachos foráneos que se toman lo del toro como un juego de niños. Un juego en el que los niños son educados en el arte de la muerte o por lo menos en el del riesgo a morir. Con sus pañuelitos rojos al cuello. Con su abuelo calvo que corre todos los años delante del toro y hoy, llevándose las manos a la cabeza cuando ha visto cómo el cuerno del toro se ha hundido en el abdomen del corredor inexperto. Pero él seguirá, me refiero al corredor profesional. El corredor inexperto ya ha recibo lo suyo y no creo que vuelva o sí. Por eso esas fiestas terribles siempre están masificadas de personas que muestran orgullosas sus “heridas de guerra”. Y el simpático presentador cuenta que hoy ha sido el día más duro para los servicios de emergencia. Pero no cuenta el dinero que cuesta a la Sanidad Pública tanta inmadurez e irresponsabilidad. En lugar de esto, lo que toca es sacar al personal borracho con sus megáfonos simulando la sirena de una ambulancia ¡Qué más da confundir a los servicios de emergencia, si al final de lo que se trata es de una simple cornada por asta de toro!

Un día, en la radio, lo contó Alfonso Arús. El fútbol no es inmoral. La inmoralidad está en el sistema. Tiene razón. Pero me llegan más las palabras de Jon Sobrino cuando cuenta que es inmoral que haya equipos de fútbol que tengan un presupuesto mayor que el producto interior bruto de un país africano. Igual de escalofriante son las noticias televisivas. Hablan de millones de euros como si nada. Y cierran los reportajes con las casas multimillonarias de los futbolistas engominados. Y razones para justificar tanta inmoralidad las hay. Que si los contratos de publicidad, los contratos de imagen…Todas estas razones serán las que le produjeron el insomnio al inglés. Y mi padre me contaba que no entendía cómo semejante personaje, con la vida resuelta, era incapaz de conciliar el sueño. Concluimos que sería debido a que está lleno de mierda. Esa misma mierda que ceba al horrible monstruo que tenemos como Sistema.

Jueves 20 horas.

Alan.

Jueves 23:30 horas.

Mientras que hace veinte años muchas televisiones europeas emitían la oposición social a la demolición del pueblo de Riaño, la televisión española censuraba la revuelta. Así lo contaba el País Semanal el domingo 24 de junio. El País Semanal lo cuenta ahora con muy buenas intenciones o a lo mejor porque ya han pasado veinte años. El caso es que Don Jesús de Polanco con su consejero el señor Don Juan Luis Cebrián, no son precisamente el mejor referente de transparencia o de no censura. Por ejemplo, podrían hacer un reportaje del emporio Polanco-Prisa-Editorial Santillana- cuyos libros de texto están o en todos o en casi todos los colegios de América del Sur. Esto viene a decir que los intereses empresariales marcan el rechazo del grupo PRISA a los gobiernos de Venezuela y Bolivia pasando a segundo plano el rigor informativo. Precisamente por esto último nunca veremos publicado en el País Semanal las tramas y argucias de los liberales más liberales, es decir, el Polanco y el otro.

Pero intentando retomar el inicio. Fueron más de 18 meses, entre 1986 y 1987, durante los que no cesaron las demoliciones en el Valle de Riaño. En la semana santa de 1986 o de 1987 estuve en el Valle de Riaño. Lo conocí en uno de los viajes que hacíamos con el cura de Aldea Moret. Nuestro destino era Asturias. Atravesaríamos el Valle de Riaño porque recuerdo muy vagamente hablar al cura de Riaño y ver, eso sí, muchos policías en la carretera. Lo mismo no eran muchos pero es lo que tiene el uniforme: pon en un control a cinco policías uniformados y te parecerán quince o veinte.

Siempre nos han ocultado lo que pasó en el Valle de Riaño. Los mismos que iban a acabar con las clases sociales fueron los que inundaron el Valle. Debido a esto las personas del Valle de Riaño se vieron obligadas a dispersarse por toda España incluso algunos por el extranjero. Un riañés nunca abandonó su casa. Se voló la cabeza con su escopeta el día que iban a derribar su casa. Lo que ocurrió en el Valle de Riaño fue la historia de siempre: una oposición frontal y los simpatizantes con el proyecto que habían cobrado indemnizaciones de expropiaciones forzosas para dejar hacer el pantano. Estos simpatizantes eran apoyados por la Diputación de León. Cuenta en el reportaje del País Semanal Jesús Calvo, párroco de Villamuñio: “la Diputación de León nos pagaba todo: los carteles, los autobuses para las manifestaciones, todo…y mira cómo nos lo pagaron”. Se refiere, también lo cuenta el reportaje, a que pasado el tiempo, muchos de los simpatizantes con el pantano de Riaño han comprendido que el objetivo del pantano no era regar sino la producción de energía eléctrica. O como cuenta Fulgencio Fernández, periodista de La Crónica de León: “el pantano de Riaño fue la contraprestación que Iberduero exigió al Gobierno para cerrar la central nuclear de Lemóniz”.

En Extremadura la historia, una vez más, se repite: la censura y el secuestro de información pública; la compra de los ciudadanos con dinero en forma de lo que sea, todo vale. No tenemos que sentirnos mal por la mayoría aplastante de la Junta de Extremadura. Una mayoría que trabajará duramente, como hasta ahora, para hacer posible un proyecto de Refinería en una tierra de interior en el que se produce vino.

No tenemos que sentirnos mal por el “fracaso” de la Agrupación de Electorales Refinería No en Villafranca de los Barros o en los Santos de Maimona.

No son unos ignorantes las personas que han respaldado el proyecto en estas últimas elecciones. No hay nada de eso. Lo que sí hay es la necesidad de no crear este tipo de industrias para generar empleo o para otros fines que no nos cuentan. Lo que sí hay es un trabajo muy bien hecho de censura. El juego es el siguiente: Ustedes muestran sus cartas (generación de empleo…), y nosotros mostramos las nuestras. Pero es que nuestras cartas no se han oído ni en la radio y ni se han visto en prensa y televisión. Gracias a que, entre otras muchas cosas, en Villafranca siguen trabajando para informar a la ciudadanía y a que el Lince es Invisible y llega a los barrios de las grandes ciudades.

Sólo espero que como en Riaño, no tengamos que arrepentirnos de que nuestras tierras vinícolas, en vez de con agua, se rieguen con sucio petróleo.