14 agosto, 2007

Pablo

El pasado martes 7 de agosto conocimos a Pablo. En realidad yo le conocí el sábado 4 de agosto en el Foro Social de Cáceres. Fue precisamente allí donde oí hablar de él por primera vez: Pablo de Colombia. Pepe Libre, Luis Foro, Manolo Malinche…Pablo también tiene su “apellido”. Pero los “apellidos” que tienen no los tienen por el simple hecho de nacer. Eso sería lo fácil. De hecho es lo fácil. Estas personas viajan, trabajan y lo arriesgan todo. Sus vidas no son corrientes. Y por eso pueden contar historias. Y por eso aprendemos escuchando sus historias y sus luchas.

Recuerdo que Patxi Cuenta-Cuentos-Foro-Aldea-Malinche, también los hay que tienen múltiples “apellidos” (Pai es otro de ellos), me dijo que, en tan sólo un año de frenética acción en Aldea, habíamos conocido a todas las asociaciones. Nos quedaba por conocer a Pablo.

El pasado martes Pablo nos habló de un pueblo de México, Atenco. En ese pueblo, sus gentes, se unieron y consiguieron impedir la construcción de un aeropuerto. El aeropuerto lo querían hacer mediante la expropiación de tierras privadas y ejidales o comunales. El precio que pagó el pueblo por impedir la construcción del aeropuerto fue la represión, la muerte y la violación de mujeres.

El documental nos enseñó que la represión tiene una doble función: acabar con los activistas y aterrar al resto de la población. Y los medios de comunicación del poder desempeñan un papel fundamental. Por ejemplo, repetir imágenes en el momento en el que son asesinados activistas. Con esto lo que están transmitiendo es lo siguiente: “si haces lo mismo que él, nuestra policía también te cortará los cojones”. El resultado: una población atemorizada que se queda paralizada ante las injusticias que se cometen bajo el nombre de la democracia y bajo el nombre de la cuenta corriente de unos cuantos sinvergüenzas.

El aeropuerto no lo construyeron en Atenco. Espero que en Extremadura tengamos sólo un poquito de la fuerza social y callejera de Atenco para frenar el proyecto de la refinería en nuestra tierra, porque hay algunos señores que se creen dueños de algo que nunca les perteneció: ni son dueños de la tierra ni de nuestro destino.

Esta noche de nuevo Pablo estará en Aldea Moret.

1 comentario:

mamensa dijo...

Cuánta razón llevas, Tato. En Septiembre hay que ponerse las pilas de nuevo con la Refinería. También las luchas de Aldea Moret son un ejemplo para todos. Ayer me encantó escuchar a la gente del barrio, son una lección y un ejemplo.
Mamen