06 junio, 2007

“Quiero rodar películas sin polis”.

El otro día en la televisión escuché hablar a una persona del sindicato de la policía catalana. Hablaba sobre los últimos maltratos, que no son los primeros, de la policía a algunos ciudadanos. Venía a decir que los golpes y heridas de algunos detenidos son debido al estado nervioso de los mismos y a que se golpean con los sillones de los coches de policía, que son duros y que ocasionan esas heridas. Felicito al ministro del gobierno catalán que ha tenido la idea de poner cámaras en las dependencias policiales. La cosa es obvia y al del sindicato de la policía le toca hacer su papel.
Ayer mientras pasaba por el paseo de Cánovas, al parar en un semáforo en rojo, a mi derecha en la acera, arrodillado e inclinado hacia delante, con la cabeza y los brazos apoyados en el suelo, había una persona. Delante de mí están dos polis en sus motos. También han visto a la persona arrodillada en el suelo. Se miran entre ellos y se ríen. A continuación un coche de la policía se para. Del coche sale un poli. Le hace un gesto a los polis de las motos y a continuación se acerca a la persona que está en la acera. Da primero un golpe, luego otro y finalmente un tercer golpe con su bota derecha muy cerca de la cabeza de la persona que está en la acera. La persona que está en la acera, con los golpes, se asusta y mira al poli.
El siguiente gesto que hace el poli es con el brazo. Y todos los que hemos observado la escena captamos el mensaje.
Cuando el semáforo cambió a verde, la acera ya estaba libre. No entiendo por qué el poli se sacudió sus botas. Las tenía reluciente.

1 comentario:

mamensa dijo...

Qué casualidad, hoy he visto una escena muy parecida a la que describes solamente unos metros más abajo, en pintores, dónde está la caja Extremadura,verdaderamente lamentable.