31 marzo, 2007

“Villanueva de la Serena grita Refinería No”.

El 17 de marzo de 2007 nos fuimos de excursión a Villanueva de la Serena. En esta ocasión fui con Alicia y Jesús. Allí nos esperaba Mamen con su “bocadillo” precioso y plastificado en el que se puede leer Refinería No. Me contó Mamen que el “bocadillo” ya ha presenciado muchas manifestaciones y que no quiere que se estropee. Fue un trabajo manual y a Mamen no le gustan las manualidades y por eso no quiere que se le rompa.
En esta ocasión nos colocamos en la cabecera de la manifestación. Recuerdo mucho colorido, mucha gente de todas las edades y muchos mensajes. Por cierto, los mensajes de Villanueva de la Serena han sido gritados en todas y cada una de las manifestaciones: Refinería No, Térmicas No y Cerrar Almaraz. En todas y cada una de las manifestaciones Refinería No, siempre ha estado presente, la conciencia de lo necesario que es apostar por un nuevo modelo de desarrollo: el desarrollo sostenible verdadero. Aquí es necesario diferenciar entre el desarrollo sostenible verdadero y el falso. El verdadero es el que defendemos desde el movimiento social Refinería No. El falso es el que defienden los que están a favor de construir la refinería. Ellos hablan de desarrollo sostenible, ya que, se trata de una refinería de nueva generación. Pero no nos engañan. Una refinería por muy de nueva generación que sea es contaminante y anacrónica.
Hablé mucho con Alicia. Fue profesora de música de mi hermana Beatriz en el Norba Caesarina. Hablamos de lo descabellado de instalar una refinería de interior y en medio de cultivos de la uva (la Administración cuenta que la refinería es una alternativa a la producción del vino en Tierra de Barros; el futuro del vino en Europa pasa por un vino caro y de primera calidad; el vino de nuestra Tierra de Barros es un “vino barato y corriente”, dicen. Nos instalan una refinería para reconvertir la producción: del vino al petróleo). También hablamos de lo absurdo de proyectar un oleoducto de 200 kilómetros que atravesaría parques naturales y de la manipulación del Poder: con 1.800 millones de euros se crearían muchísimos más puestos de trabajo en nuestra región que con la instalación de una refinería. También hablamos de otras cosas. Hablamos de lo absurdo de obsesionarse con los metrónomos: “el pulso tiene que ser natural y no tiene que ser perfecto; la perfección es música enlatada, sin sentimiento”.
De la concentración Guerra No de la mañana en la que recuerdo cuando Emilio me abrazó en medio de la lectura del manifiesto (“me tiemblan las piernas de la emoción”) a los gritos Refinería No de la tarde-noche. Extremadura no es una tierra dormida. Cada persona tiene que encontrar su sueño y defenderlo en la calle. Y la calle es la calle real y física pero también la calle se hace extensible a…la disidencia se activa desde muchos frentes. El caso es no decaer y estar con aquellos que son como tú y como yo.
Para frenar la refinería tenemos que sumar. Y aquí, el movimiento social Refinería No también está haciendo un grandísimo trabajo: es un movimiento plural y abierto cuyo único fin es parar el disparato proyecto de instalar una refinería.
Nunca tenemos que olvidar que los derechos que tenemos hoy nadie nos lo ha regalado y menos los empresarios que se esconden detrás de proyectos faraónicos. Lo que tenemos hoy lo hemos ido ganando con nuestras luchas sociales a lo largo de la Historia. Y está en nuestras manos que nuestro aire limpio no llegue a nuestros pueblos y ciudades contaminado por el benceno de una refinería fruto del capricho de unas personas que se niegan a oír la sabiduría popular. Que se niegan a oír el proyecto de Democracia en el que un día creyeron y, en el que por desgracia, hoy ya no creen.

2 comentarios:

Mamen dijo...

Estoy pasando unos días en Madrid con unos antiguos amigos, es difícil explicara la lucha de la Plataforma Refinería No en la distancia, este post tuyo me ha ayudado a hacerlo y también me ha emocionado, gracias Tato.

JuanJesusTato dijo...

Gracias a ti.
Y en mayo ya sabes ¡Nos vamos de excursión a Mérida!