30 marzo, 2007

“Cáceres grita Refinería No”.

Ha sido una de las manifestaciones más multitudinarias a las que he asistido. Y también ha sido una de las más apasionantes. El 7 de mayo de 2006 de nuevo y esta vez en Cáceres, hubo una nueva acción de la verdadera democracia participativa. Fue una fiesta reivindicativa. Recuerdo unos tambores que me hacían templar y me erizaban la piel. Recuerdo también a muchos niños que nos acompañaban dentro del autobús de plástico que llevamos a la manifestación la gente de Aldea Moret.
En Badajoz nadie me invitó a hablar. En Cáceres sí me invitaron y no lo dude ni un instante: “En Aldea Moret preferimos estar en paro a trabajar en una refinería”.

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