16 septiembre, 2006

"La Censura Manifiesta No Acallará Nuestras Voces Disidentes".

El 14 de septiembre una persona escribía esto:

“La realidad es dura, pero es lo que hay.
Si se quiere contar con dinero (subvenciones), hay que acatar las órdenes del que paga, eso es así.
El despertar, quizás, es terrible, pero necesario.
Os envío un abrazo y mi apoyo”.

El 15 de septiembre yo escribía esto:


“Siempre que he hablado de subvenciones, me he referido a las subvenciones que reciben las asociaciones de vecinos o las que recibe la Asociación Socio-Cultural “Aldea Moret”. Nunca me he referido a las subvenciones que reciben otras asociaciones y que no voy a mencionar por respeto al trabajo que hacen. En Cáceres conozco un par de estas asociaciones que tienen a personal contratado (que vive de la subvención) y que, en algunos casos, dependen de una entidad pública. Esto hace que no tengan la libertad que pueda tener la Cultural de “Aldea Moret” para criticar o para hacer o deshacer a su antojo. Por lo tanto, no creo que tengamos que aceptar la realidad. Tampoco nos vamos a inventar otra realidad paralela. Sabemos lo que hay y cómo funcionan las cosas. Pero desde nuestra/vuestra asociación (la Cultural de “Aldea Moret”) nos hemos propuesto un objetivo y es rechazar o no aceptar subvenciones siempre y cuando nos quiten protagonismo o tengamos que asumir unos principios que no van con nosotros. Por otro lado, no me parece bien hablar de “normalidad” en lo referente a subvenciones de las que comento. Es decir, no es normal que el dinero público sea utilizado por el partido político de turno para mantener contento al personal de las asociaciones de vecinos. Por lo tanto, poco a poco, tenemos que ir hablando de estos asuntos con el objetivo de hacer ver que lo normal, es precisamente lo otro: no comprar al personal silenciando sus voces con euros.Lo nuestro es una carrera de fondo. Una carrera que probablemente no complementaremos. Pero de lo que estamos seguros es que los metros que recorramos, los recorreremos con placer.

El 16 de septiembre, yo escribo esto:

La producción extremeña “El Lince con Botas” (Libre Producciones), es mi mejor referente de lo que hay que hacer ante lo incorrecto: elevar la voz; elevar la voz tan alto que la podamos oír todos con el fin de entender esto: Sólo un “El Lince con Botas” es posible y éste, es el Lince que nuestros amigos y amigas de Libre Producciones han parido y no el Lince que la “subvención” quiere que haya.

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