03 septiembre, 2006

“De Presidentes, Vicepresidentes y Secretarios”.

Lo que menos gusta de las asociaciones son los cargos. Nunca he querido ser presidente, ni vicepresidente, ni secretario, ni tesorero. No se trata de no asumir responsabilidades. Se trata de que con los cargos, hay personas que proyectan en ti cosas que no corresponden a la acción social en un barrio como Aldea Moret.
En la actualidad soy secretario de la Asociación Socio-Cultural “Aldea Moret” debido a que en el momento de constituir la asociación nadie quería serlo. Los estatutos obligan a que haya un presidente, vicepresidente y un secretario. Nunca he hecho nada como secretario salvo registrar documentos, hacer algunas actas y redactar algún que otro escrito.
Cuando participamos en la creación de la Plataforma Vecinal “Aldea Moret” propusimos que no hubiese presidente y vicepresidente. Se nos ocurrió nombrar un portavoz pero había personas que identificaban al portavoz con el presidente. Yo fui portavoz y al final tuve que dejar de serlo porque los cargos (portavoz y activista de la cultural) chocaban. Es decir, no podía gritar en la calle “Guetos No” (denunciando el chabolismo vertical de Aldea Moret) al tiempo que era portavoz de un grupo de asociaciones. Supuestamente, el público relacionaba a la plataforma con las acciones públicas del portavoz. Dejé de ser portavoz.
Es preciso dejar a un lado los cargos (sólo sirven para formalizar los estatutos). Es necesario pasar a reforzar el trabajo en grupo en las asociaciones de Aldea Moret. Reforzar las asambleas y la democracia participativa. Que todo el mundo hable y todo el mundo participe en los asuntos de la asociación (conciencia de grupo). Al menos, hay una asociación en Aldea Moret que está en el buen camino: la Asociación Socio-Cultural “Aldea Moret”. Esto se puede apreciar en que los activistas de la cultural le han “cortado la cabeza” a su presidente (en la actualidad es el que realiza las acciones de secretario) y ahora lo ven como a un compañero pero sobre todo, lo ven como a un amigo. La verdad es que esto ha sido fácil, ya que, desde el inicio la cultural ha tenido claro que nunca iba a ser una plataforma desde la que lanzar concejales a los partidos políticos de turno.

No hay comentarios: